La vicerrectora subrogante de la Universidad Nacional de Tucumán, Cristina Grunauer de Falú, firmó con el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, el nuevo estatuto de Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio (YMAD). El acuerdo establece que la UNT recupera el 40% de las utilidades líquidas y realizadas de la empresa minera, destinadas por ley a la construcción de la Ciudad Universitaria de San Javier.
La Universidad Nacional de Tucumán (UNT) y el gobierno de Catamarca firmaron el nuevo estatuto de Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio (YMAD) el viernes pasado. El documento fue suscripto por la vicerrectora subrogante de la UNT, Cristina Grunauer de Falú, y el gobernador catamarqueño, Raúl Jalil.
El nuevo estatuto modifica la composición del directorio de YMAD: Catamarca tendrá tres representantes y la UNT dos, tras la salida del gobierno nacional de la empresa. Jalil negoció con el presidente Javier Milei el apoyo de diputados catamarqueños a cambio del control operativo de la compañía, según declaraciones del gobernador.
La UNT recupera el 40% de las utilidades líquidas y realizadas de YMAD que, según la Ley 14.771, deben destinarse a la construcción de la Ciudad Universitaria de San Javier. Grunauer de Falú afirmó que “con este acuerdo la Universidad recupera el 40 % de las acciones, un objetivo que comenzó a trabajarse durante las rectorías de los ingenieros José García y Sergio Pagani para revertir una situación que había significado una pérdida patrimonial para la institución”.
El nuevo estatuto también crea una Comisión de Fiscalización Ambiental para el seguimiento del Plan de Cierre de Mina y Remediación Ambiental. Grunauer de Falú señaló que “la comisión tendrá la facultad de emitir alertas y solicitar la paralización de una obra cuando detecte situaciones que puedan poner en riesgo el ambiente”.
La normativa fue aprobada por el Consejo Superior de la UNT. La vicerrectora subrogante indicó que “las decisiones extraordinarias, como una fusión o la cesión de la empresa, requerirán unanimidad, mientras que los actos ordinarios deberán aprobarse con una mayoría calificada de cuatro votos”.
El acuerdo se enmarca en la salida del Estado Nacional de YMAD, formalizada mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia del gobierno de Javier Milei el 6 de enero de 2026. Ese mismo día, las partes presentaron un acuerdo conciliatorio ante el Juzgado Federal N°2 de Catamarca, que fue homologado por el juez Guillermo Andrés Díaz Martínez.
El convenio establece que la UNT recibirá el equivalente a 135.000 metros cuadrados de construcción como parte de los fondos destinados a la Ciudad Universitaria. Una vez alcanzada esa superficie, la distribución de utilidades será de 60% para Catamarca, 20% para la UNT y 20% para las demás universidades nacionales.
La Ley 14.771, sancionada en 1958, establece que el 40% de las utilidades de YMAD debe destinarse a la “terminación de la Ciudad Universitaria, de acuerdo a los planos ya aprobados”. El proyecto original, diseñado por los arquitectos Eduardo Sacriste, Jorge Vivanco y Horacio Caminos, contemplaba un campus de 100 hectáreas en la Sierra de San Javier, con facultades, residencias, hospital universitario y otras instalaciones. Las obras comenzaron en 1948 y se paralizaron tras el golpe de Estado de 1955.
En 2008, un convenio firmado por el entonces rector Juan Alberto Cerisola declaró “satisfecha” la obligación de construir la Ciudad Universitaria, lo que redujo al 20% las regalías que percibía la UNT. Cerisola fue condenado en agosto de 2025 a 3 años y 6 meses de prisión en suspenso por incumplimiento de funcionario público y coautoría de defraudación, en un fallo del Tribunal Oral Federal.
El nuevo acuerdo deja sin efecto el convenio de 2008 y restablece el 40% de las utilidades para la UNT, aunque modifica el destino de los fondos: en lugar de la Ciudad Universitaria de San Javier, se construirán obras equivalentes a 135.000 metros cuadrados, según lo aprobado por el Consejo Superior.