El Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán aprobó por unanimidad una ordenanza que dispone la elaboración y ejecución del Plan Integral de Reordenamiento Vial y Urbano para el corredor del Camino del Perú, entre la avenida Belgrano y el límite norte del municipio. La iniciativa incluye un carril exclusivo para motos, ensanche, bicisendas y otras obras. La norma fija un plazo de 120 días para que el Ejecutivo remita el diagnóstico, las etapas y el presupuesto.
El Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán aprobó por unanimidad una ordenanza que dispone la elaboración y ejecución del Plan Integral de Reordenamiento Vial y Urbano para el corredor del Camino del Perú, comprendido entre la avenida Belgrano y el límite norte del municipio. La traza registra un tránsito de más de 25.000 rodados por día, según se indicó en la sesión.
La iniciativa, impulsada por el concejal Facundo Vargas Aignasse, prevé la creación de un carril exclusivo o preferencial para motocicletas, cuya continuidad física o segmentación quedará supeditada a un estudio de factibilidad técnica. También contempla obras de ensanche en los sectores donde las dimensiones catastrales y dominiales lo permitan, con dársenas de detención para el transporte público, carriles adicionales de sobrepaso, bicisendas, separadores centrales, veredas peatonales y áreas parquizadas.
El paquete incluye la reconfiguración y sincronización del sistema de semaforización, la instalación de nueva señalización vertical y demarcación horizontal reflectiva, y una repotenciación del alumbrado público.
Durante el debate, el edil opositor Gustavo Cobos solicitó abstenerse de la votación al argumentar que el sector norte figura catastralmente como Ruta Provincial 315 bajo jurisdicción de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), y recordó antecedentes legislativos como las leyes provinciales 5530 y 8915. “¿Quién tiene la competencia de las obras que se deberían realizar allí? Ante la duda de quién se hará cargo del mantenimiento y la inversión, no puedo acompañar”, cuestionó.
Vargas Aignasse replicó que “los vecinos de San Miguel de Tucumán no pueden seguir siendo rehenes de las controversias de jurisdicción”. En la misma línea, el concejal José María Franco subrayó que la traza tiene impacto directo sobre los barrios Congreso y Oeste II: “Primero debemos elaborar el plan técnico y luego celebrar los convenios necesarios con Yerba Buena, la comuna de Cevil Redondo y los organismos viales de la provincia y la nación. No podemos desentendernos de la realidad que viven miles de tucumanos”.
La ordenanza fijó un plazo de 120 días para que el Departamento Ejecutivo remita el diagnóstico definitivo, las etapas de obra y el cálculo presupuestario.
El fiscal adjunto de la provincia, Raúl Ferrazzano, celebró la sanción y sostuvo que debe articularse a escala regional. “El tránsito metropolitano no tiene fronteras municipales. Insto a los concejales de Yerba Buena a asumir el mismo compromiso y avanzar con iniciativas concretas. No podemos seguir planificando los problemas desde los límites de cada ejido urbano; es urgente una estrategia integral que contemple al automovilista, al motociclista, al usuario del transporte y al peatón”, afirmó.