La intendente Rossana Chahla dio a conocer la Estrategia de Eficientización del Transporte Público Urbano de Pasajeros, que propone dividir la ciudad en siete sectores, reducir kilómetros recorridos y reforzar controles con datos de la tarjeta SUBE.
La Municipalidad de San Miguel de Tucumán presentó este lunes la Estrategia de Eficientización del Transporte Público Urbano de Pasajeros, un proyecto que plantea modificaciones en el servicio de colectivos. La intendente Rossana Chahla expuso los lineamientos principales del plan, que incluye una reorganización de la red en siete sectores y la reducción de superposiciones en los recorridos.
Según informó el municipio, el plan se elaboró a partir de un análisis técnico de las transacciones con la tarjeta SUBE, la cantidad de usuarios y la extensión territorial de la ciudad. La secretaria de Gobierno, Camila Giuliano, afirmó que esta configuración permitiría ahorrar un 20% de los kilómetros recorridos.
El diagnóstico detectó líneas con trayectos superpuestos y recorridos sin pasajeros. La especialista María Julieta Daffonchio explicó que el estudio mostró «líneas superpuestas y recorridos sin pasajeros». El plan propone acortar los recorridos extensos y diseñar trayectos más directos.
En el área central se registraron paradas separadas por menos de 150 metros. El proyecto contempla eliminar detenciones innecesarias para reducir los tiempos de viaje y el consumo de combustible.
Para el control del servicio, se utilizarán datos de georreferenciación y conteo de pasajeros de la tarjeta SUBE. «Cada peso destinado al transporte debe poder medirse, controlarse y explicarse», sostuvo Chahla.
A mediano y largo plazo, el proyecto prevé la incorporación de unidades con energía renovable. La intendente señaló que el esquema actual «está contaminando el ambiente, gastando combustible y siendo ineficiente».
La propuesta también incluye medidas del Plan Integral de Movilidad Urbana (PIMU), como carriles exclusivos para colectivos, cámaras de seguridad en las unidades y nuevas paradas. Se garantiza la continuidad del Boleto Educativo Municipal (BEM).
El municipio abrió un plazo de 30 días para recibir observaciones de las empresas prestatarias (AETAT), los trabajadores (UTA) y los usuarios representados por FODECUS. El experto Facundo Benegas dijo que la presentación es un «disparador donde habrá meses de trabajo con todos los actores involucrados». Jorge Berreta, de AETAT, adelantó: «Vamos a analizar las propuestas… nosotros vamos a aportar desde nuestro lugar».