El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años, oficializó este domingo su candidatura para un cuarto mandato en las elecciones del 4 de octubre, en una convención del Partido de los Trabajadores (PT) en San Pablo, donde prometió incrementar la inversión en defensa.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años, lanzó este domingo su candidatura para un cuarto y último mandato en las elecciones del 4 de octubre, en una convención de su Partido de los Trabajadores (PT) celebrada en San Pablo. En su discurso, afirmó: “Estoy muy entero” y señaló: “Quiero luchar contra la vejez, no quiero andar arrastrando las piernas”.
Lula, quien regresó al poder en 2023 tras sus dos primeros mandatos (2003-2010), fue acompañado por unos tres mil seguidores que entonaron la canción “Lula, guerrero del pueblo brasileño” y desplegaron una bandera nacional. El acto contó con carteles con inscripciones como “Brasil no se entrega”.
En su intervención, Lula prometió aumentar los gastos de defensa, en una alusión indirecta a la captura de Nicolás Maduro en Venezuela el 3 de enero por fuerzas especiales estadounidenses. Dijo: “Quiero estar preparado para que nadie invada este país para llevarse al presidente, como han invadido. Quiero estar preparado para la paz, no para la guerra”.
El mandatario pidió a la militancia de izquierda que deje de considerar la defensa como una “tontería” y mencionó que países como Inglaterra, Alemania y Japón fortalecen sus industrias militares. “Quiero que sepan que voy a tomarme en serio la cuestión de la defensa en mi cuarto mandato”, afirmó.
Lula competirá contra el candidato derechista Flávio Bolsonaro, de 45 años, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien enfrenta una condena a 27 años de prisión por golpismo. Según el instituto Datafolha, la intención de voto para la segunda vuelta es de 48% para Lula y 43% para Flávio Bolsonaro.
La campaña se desarrolla en medio de tensiones con el gobierno de Estados Unidos, que en julio impuso dos rondas de aranceles a productos brasileños por supuestas prácticas comerciales desleales. Lula calificó a Flávio Bolsonaro de “traidor a la patria” por presuntamente alentar estas medidas, algo que el senador niega.
Lula lidera las encuestas, pero su campaña enfrenta un escándalo: su hijo “Lulinha” está sospechoso de corrupción y tráfico de influencias ante el Ministerio de Salud.