El presidente de la Cámara de la Construcción de Tucumán defendió la continuidad de los proyectos edilicios frente a la intención de la SAT de limitar permisos por falta de infraestructura.
En el marco del debate por la reforma del Código de Planeamiento Urbano en el Concejo Deliberante de la capital, Jorge Garber, presidente de la Cámara de la Construcción, se pronunció en FM latucumana 95.9 sobre las declaraciones del vicepresidente de la Sociedad de Aguas de Tucumán (SAT), quien sugirió el cese de construcción de edificios por la saturación de las redes cloacales y de agua.
Garber afirmó: «No comparto que la solución sea dejar de hacer, sino al contrario, hay que buscar cuáles son las soluciones para que se pueda construir». Agregó: «Imagínese lo que significa dejar de construir: palear el déficit habitacional que tenemos, lo que significa dejar de generar mano de obra o el efecto multiplicador que tiene este tipo de obras en un montón de actividades directamente relacionadas».
El empresario señaló que «livianamente no se puede decir ‘dejamos de construir’ o ‘no se puede construir más’. Lo que hay que hacer es buscar una solución para que se construya y más todavía ahora». Sostuvo que detener la actividad afectaría la economía provincial: «No podemos pensar en frenar el crecimiento, no podemos pensar en frenar lo que es la construcción, algo tan vital y tan necesario en la economía y en el crecimiento de la sociedad».
Garber recordó que las constructoras pagan un «canon de infraestructura» destinado a financiar obras que la SAT reclama. Detalló que existe un sistema de «semáforo» para determinar los montos según la zona: «Arrancaba en 12.500 pesos el metro cuadrado [el verde] y de ahí iba subiendo… el verde era el más barato, después iba 15.000 y después 18.000 el rojo», aplicado en áreas como avenida Mate de Luna, Yerba Buena o Barrio Norte. «Esa plata es para la ejecución de las obras necesarias para que se pueda seguir construyendo», afirmó. Subrayó que «Tucumán es de las pocas provincias que lo cobra» desde hace muchos años.
Respecto al estado de las redes, Garber destacó: «La zona norte y la zona oeste tiene cloaca nueva, son obras que se han hecho… las obras de agua se reiniciaron, muchas obras de agua faltan es verdad, pero se han ejecutado muchísimos pozos nuevos».
Frente a la reforma del Código de Planeamiento, la Cámara presentó un proyecto que propone organizar el crecimiento urbano tomando como eje la historia de la provincia. Garber explicó: «Tucumán es una ciudad que tiene un epicentro que se llama la Casa Histórica… a partir de ahí nosotros tenemos que empezar a pensar en un Tucumán que radialmente crezca en función de eso». Calificó la propuesta como «muy realista» y sugirió un crecimiento hacia los cuatro puntos cardinales basado en hitos inamovibles. «Nosotros no hemos hablado de alturas, nosotros hemos hablado de una ciudad radial que tiene que ir creciendo en pos de las limitaciones que los técnicos irán evaluando». Para Garber, el código debe permitir el desarrollo en toda la jurisdicción: «Todo Tucumán tiene que tener una permisividad… eso lo deben evaluar los técnicos en función de un montón de variables».
Finalmente, al ser consultado sobre el contrapunto con la SAT, Garber pidió no confundir la planificación urbana con las deficiencias de los servicios. «Ellos hablan de la problemática de la falta de infraestructura; son cosas diferentes, no debieran mezclarse». Ante la advertencia de la SAT sobre el colapso de las cloacas, concluyó: «Es una verdad, pero hay que solucionarlo porque no se puede dejar, no se puede ir en contra del progreso».