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Sociedad

Firmó, avaló y compró: el galpón del libertario Álvaro Apud que desnuda su doble discurso

octubre 23, 2026

Álvaro Apud, el concejal que lleva la bandera de La Libertad Avanza en Yerba Buena, firmó tres veces a favor de un complejo de galpones sobre el Camino del Perú. Después, compró uno.

Su firma está en el expediente 127-Y-2023. El proyecto, de la desarrolladora Metrocúbico S.A., tenía 10 locales, nueve oficinas y 44 galpones de entre 66 y 130 metros cuadrados, en un terreno de más de 10.000 metros cuadrados en Camino del Perú 788. Apud, que entonces militaba en el PRO, lo firmó en la Comisión de Obras Públicas el 28 de junio de 2023 y en la de Servicios Públicos el 20 de julio. El 30 de agosto, en Peticiones, Poderes y Legales, firmó el proyecto para «otorgar la factibilidad positiva» a la empresa, «por considerar viable la propuesta».

Fuentes vinculadas a la desarrolladora confirmaron que Apud fue uno de los primeros compradores del complejo y que el boleto salió a su nombre, a poco de que el proyecto pasara por sus manos. El que dictaminó sobre el negocio terminó siendo cliente del negocio.

Nadie dice que haya pagado menos. No hace falta: el problema no es el precio, es desde dónde compró. La Ley 25.188 de Ética Pública obliga a todo funcionario a «abstenerse de intervenir en todo asunto respecto al cual se encuentre comprendido en alguna de las causas de excusación». Apud no se excusó ni una vez. Firmó, firmó, firmó. Y compró.

¿Cuándo empezó a hablar con la desarrolladora? ¿Ya había elegido su galpón cuando firmó? ¿Se lo avisó a sus pares? ¿Figura en su declaración jurada? En el diccionario libertario, un político que decide sobre un negocio privado y después aparece entre los compradores tiene un nombre. Apud lo conoce bien: lo repite en cada discurso.

Sus propias palabras lo dejan peor parado. En octubre de 2024 salió a pelear para que los grandes desarrollos inmobiliarios sigan pasando por el Concejo: «Esto va en detrimento de la transparencia y el rol de contralor que debemos cumplir». Contralor en el micrófono, cliente en la escribanía.

Un concejal de todos los colores

Apud llegó al Concejo por el PRO. En 2021 recibió una denuncia penal por sumarse, en plena pandemia, al escrache a la casa del entonces gobernador Juan Manzur, y después admitió que «fue un error». En octubre de 2024 todavía juraba que no era opositor y que había llegado junto con la gestión municipal. Ese mismo año una concejala lo denunció por trato agresivo, y el cuerpo votó por nueve a uno formar una comisión investigadora. Él lo negó.

En marzo de 2025 se subió al tren libertario. A comienzos de 2026 ya tenía su interbloque de La Libertad Avanza y un discurso nuevo contra «los malos manejos» y «un municipio que no rinde cuentas«. En julio salió a defender la candidatura de Federico Pelli, cuestionado por su domicilio: «Ya empezaron las operaciones«, disparó. Días atrás, su propio partido bajó a Pelli. Apud había apostado al caballo equivocado.

Aliado, crítico, libertario: Apud cambió de lugar tantas veces como le convino. Lo que no cambió es un galpón en el Camino del Perú, en un proyecto que él mismo firmó. El concejal que exige que el municipio rinda cuentas tiene ahora que rendir las suyas.