El máximo tribunal nacional revocó la prisión perpetua y restableció una condena de 13 años, ya cumplidos, por el homicidio de Juan Manuel Aráoz.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación ordenó la libertad de Ema Gómez, quien había sido condenada por el homicidio del juez Juan Manuel Aráoz, ocurrido el 26 de noviembre de 2004 en Yerba Buena, Tucumán. La víctima fue hallada sin vida en su vivienda con diez impactos de bala.
En la causa también fue condenado el ex policía Alejandro Darío Pérez, señalado como autor material de los disparos, quien permaneció prófugo hasta comienzos de 2025.
Gómez fue condenada en 2011 a 13 años de prisión como partícipe primaria de homicidio simple. En 2015, una integración anterior de la Corte provincial modificó la calificación a homicidio con ensañamiento, lo que derivó en una pena de prisión perpetua.
Ante ese agravamiento, el defensor oficial Guillermo González interpuso recursos que culminaron en una queja ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación. El 7 de mayo de 2026, el máximo tribunal ordenó devolver el expediente para una revisión amplia e integral.
El nuevo fallo de la Corte tucumana, elaborado por el vocal Daniel Leiva y con adhesión de los jueces Eleonora Rodríguez Campos y Patricio Agustín Prado, cuestionó la interpretación previa sobre el ensañamiento. Leiva señaló que la figura exige un sufrimiento extraordinario e innecesario y una voluntad deliberada de causarlo, y que la secuencia de disparos fue prácticamente inmediata, incompatible con una agonía prolongada buscada intencionalmente.
La Corte concluyó que el hecho debía encuadrarse como homicidio simple, según el artículo 79 del Código Penal, revocó la prisión perpetua y restableció la condena de 13 años. Como Gómez ya superó ese período, quedó en libertad.
La resolución también declaró a Rodolfo Reinaldo Domínguez autor responsable de encubrimiento, aunque había sido absuelto en instancias anteriores, y ordenó remitir el expediente para determinar la pena.
El fallo podría tener consecuencias sobre la situación de Alejandro Darío Pérez, quien cumple prisión perpetua. No se descarta que su defensa presente recursos para solicitar la reclasificación del delito como homicidio simple.