El docente jubilado de 59 años permanece desaparecido desde el lunes 12 de octubre, cuando descendía tras alcanzar la cumbre. El operativo incluye Gendarmería, policía provincial, baquianos, drones y un helicóptero. La principal hipótesis sostiene que se desorientó por la niebla y la baja batería de su teléfono.
El operativo de búsqueda de Raúl Moyano, docente jubilado de 59 años, continúa en la zona del cerro Ñuñorco, en los Valles Calchaquíes. Moyano alcanzó la cumbre el lunes 12 de octubre, grabó un video y se comunicó con su familia alrededor de las 17:30 para informar que iniciaba el descenso. No llegó al punto de encuentro en El Mollar.
En la búsqueda participan Gendarmería Nacional, el Grupo Cero de la Policía de Tucumán, Defensa Civil, la Fundación Cumbres Andinas, la Guardia Urbana, el Servicio Penitenciario y voluntarios locales. Las condiciones climáticas incluyeron lluvia, bajas temperaturas, nieve y niebla densa.
La periodista Gabriela Gatica Ruiz, desde el lugar, informó que un leve despeje permitió ver la cumbre y autorizar el sobrevuelo de un helicóptero para avistajes en zonas de difícil acceso. Gatica Ruiz desmintió versiones sobre la salud de Moyano: según su hija, el docente realizaba rehabilitación por dolor en la rodilla, no había sido operado de los meniscos y mantenía buena condición atlética.
El subcomisario Ávila, del Grupo Cero de la Policía, explicó que se estableció un campamento base fijo en la cima, a 3.180 metros de altura, para un rastrillaje minucioso con equipos tácticos de escalada y descenso. Destacó la articulación con el Servicio Penitenciario, la Dirección de Comunicaciones, la Fundación Cumbres Andinas y andinistas civiles.
El especialista en alta montaña Hernán Parajón detalló que un escuadrón de Gendarmería proveniente de Tinogasta, con drones, inició un descenso hacia el sector sureste. Los datos de la antena de telefonía celular ubican la última señal en dirección a El Indio y la Ruta 307, opuesta a la bajada hacia El Mollar. Parajón sostuvo que Moyano se desorientó por la nula visibilidad y la baja batería de su dispositivo. Un descenso habitual demanda entre tres y cuatro horas; el radio de búsqueda se divide a partir de la cumbre como último punto de contacto confirmado.
Baquianos locales colaboran con caballos para transportar carpas, bolsas de dormir y equipamiento en un trayecto de dos horas y media hacia la cumbre. Miguel, empleado comunal de El Mollar, relató: «Por más que seas nacido y criado aquí, te perdés; la neblina te desorienta, te cambia la cabeza y estos cerros tienen quebradas muy profundas». La Guardia Urbana brinda comida y bebidas calientes a las cuadrillas desde las 7 hasta la noche.