El arzobispo de Tucumán, Carlos Sánchez, desmintió haber acordado con el exgobernador Juan Manzur la limitación de las licencias de juego online a dos empresas. La versión había sido difundida por el diputado nacional Carlos Cisneros en junio pasado. Sánchez también advirtió sobre los riesgos de la ludopatía adolescente.
El arzobispo de Tucumán, Carlos Sánchez, negó haber mantenido reuniones o acuerdos con el exgobernador Juan Manzur para limitar las licencias de juego online en la provincia. La versión fue difundida en junio de este año por el diputado nacional Carlos Cisneros, quien afirmó que Manzur le había comunicado un “compromiso con la iglesia” para autorizar solo dos plataformas de apuestas deportivas: Pálpitos y TucuApuestas.
En una entrevista con FM La Tucumana 95.9, Sánchez expresó: “No sé, yo no recuerdo eso sinceramente”. Además, señaló que en sus más de ocho años al frente de la diócesis no fue convocado a ninguna reunión para discutir el reparto de licencias: “No recuerdo de que nos hayan llamado a una reunión para ver qué empresas de juego pueden estar. Yo hace 8 años y chirola que soy obispo en Tucumán y no he recibido invitación para una reunión de esas”.
El arzobispo se refirió a la ludopatía como un “engaño” que destruye la voluntad y comparó el acceso al juego desde los celulares con “un casino en el bolsillo”. También instó a fortalecer la educación familiar y reclamó un Estado presente para promover la ley contra la ludopatía sancionada hace dos años en Tucumán pero aún no promulgada.
La controversia se originó a partir de una entrevista de Cisneros en su propio medio, Enterate Play, donde admitió ser quien decide qué plataformas de apuestas operan en la provincia. Según Cisneros, Manzur lo convocó para informarle que, por un compromiso con la Iglesia, solo se autorizarían dos plataformas para proteger a los jóvenes.
El diputado nacional también está vinculado a la Caja Popular de Ahorros, organismo que controlaba a través de hombres de su confianza. Su patrimonio declarado se multiplicó por doce en dólares entre 2019 y 2024, alcanzando los 465.711.724 pesos. Parte de ese patrimonio proviene de su sociedad unipersonal Emprendimientos Argentinos SAS, que tiene la facultad de designar agentes y permisionarios para la comercialización de juegos del Hipódromo de Tucumán.
Las dos plataformas de apuestas autorizadas, Pálpitos y TucuApuestas, comparten el mismo número de permiso (CPA-LEY8986) y el mismo proveedor de juegos en vivo (Evolution, Ezugi y Pragmatic). Además, ambas tienen oficinas ubicadas a media cuadra en el centro de San Miguel de Tucumán.
El empresario Roberto Sagra, íntimo de Cisneros, controla varias operadoras de juego, incluyendo Pálpitos, NovoPlay y Brothering’s. La empresa Golden Game, que opera TucuApuestas, fue adquirida en 2023 por Ezio Espósito Pérez y Arturo Zancarini, empleados del Gobierno provincial. En 2026, Zancarini cedió su participación al ingeniero Maximiliano Paolini, quien también es socio de Pálpitos y de empresas de procesamiento de pagos.
Paolini es director del Centro de Tecnología de la Información de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología de la Universidad Nacional de Tucumán. Su participación en ambas plataformas de apuestas fue registrada en el Boletín Oficial de la provincia.
El Arzobispado de Tucumán y Carlos Cisneros comparten abogado, Juan Andrés Robles, quien representó al Arzobispado en una causa por abuso sexual y defiende a Cisneros en una causa federal por trata de personas.