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Sociedad

Justicia de Tucumán concede arresto domiciliario al policía imputado por la muerte de su compañero

octubre 30, 2026
Garita policial en San Miguel de Tucumán, escenario del hecho

Benjamín Eduardo Díaz, de 24 años, acusado de efectuar el disparo que causó la muerte de Nicolás Agustín Albaca Romano, de 23, cumple la medida en su vivienda desde este viernes 30 de octubre. La prisión preventiva estaba dispuesta hasta el 1 de diciembre.

La Justicia de Tucumán concedió el arresto domiciliario a Benjamín Eduardo Díaz, de 24 años, efectivo policial imputado por el disparo que provocó la muerte de su compañero Nicolás Agustín Albaca Romano, de 23 años. La resolución fue dada a conocer este viernes 30 de octubre y modifica la situación del imputado, quien tenía una prisión preventiva dispuesta hasta el 1 de diciembre.

La decisión fue adoptada por un juez de impugnación, en el marco de la investigación que continúa para establecer las circunstancias en las que se produjo el disparo dentro de una garita policial de San Miguel de Tucumán.

El caso involucra a dos efectivos de la fuerza de seguridad provincial y el episodio ocurrió mientras ambos se encontraban en una dependencia de vigilancia.

Cómo ocurrió el disparo

El hecho se registró durante la madrugada del 6 de octubre, alrededor de las 00.30, en una garita policial ubicada en la intersección de las calles Charcas y pasaje Díaz Vélez, en San Miguel de Tucumán.

Según la investigación, Díaz se encontraba manipulando su arma reglamentaria cuando se produjo un disparo que impactó en el pecho de su compañero, Nicolás Agustín Albaca Romano.

El policía herido fue trasladado de urgencia a un centro asistencial, donde quedó internado en estado crítico.

Fallecimiento de la víctima

Albaca Romano falleció el 14 de octubre, ocho días después de haber sido herido. Tenía 23 años.

A partir del fallecimiento, la investigación judicial continuó para determinar las responsabilidades penales vinculadas con el disparo.

Resolución judicial

Benjamín Eduardo Díaz, de 24 años, se encontraba alcanzado por una medida de prisión preventiva que inicialmente debía extenderse hasta el 1 de diciembre.

Un juez de impugnación resolvió concederle el arresto domiciliario, por lo que cumplirá la medida de privación de libertad en su vivienda mientras avanza la causa.

La resolución no implica el cierre de la investigación ni una definición sobre la responsabilidad penal del acusado. El proceso judicial continúa abierto y resta establecer las circunstancias del episodio que terminó con la muerte de Albaca Romano.