El ex vicepresidente juró este viernes ante el Congreso para completar el mandato 2023-2028, tras la destitución de Santiago Peña en un juicio político. Horas después, la Policía ejecutó una orden fiscal y dejó al exmandatario bajo detención domiciliaria por una causa vinculada al colapso de Ueno Bank. En su primer discurso, Alliana prometió resarcir a los ahorristas, racionalizar el gasto público y vigilar el cumplimiento de los servicios estatales.
Pedro Alliana juró este viernes como presidente de Paraguay y completará el mandato hasta 2028, después de que el Senado destituyera a Santiago Peña en un juicio político. Horas más tarde, la Policía ejecutó una orden fiscal y dejó al exmandatario bajo detención domiciliaria por una causa vinculada con el colapso de Ueno Bank. En su primer discurso, Alliana prometió compensar a los ahorristas afectados, racionalizar el gasto público y vigilar que el Estado cumpla sus obligaciones.
La asunción se realizó durante una sesión extraordinaria de ambas cámaras del Congreso. Alliana, que hasta entonces era vicepresidente, prestó juramento para completar el período constitucional 2023-2028. La transición se concretó en medio de una crisis política y financiera que estalló tras la intervención de Ueno Bank y dejó a millones de clientes sin acceso inmediato a sus cuentas.
Peña quedó detenido en su domicilio
La Fiscalía ordenó la detención de Peña en el marco de la causa penal número 92/2026, caratulada “Santiago Peña Palacios y otros s/ lesión de confianza y otros”. La medida fue ejecutada por la Policía Nacional en la residencia del expresidente, en Asunción. Peña deberá quedar a disposición de la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción.
La orden también alcanzó a Carlos Dagoberto Carvallo Spalding, expresidente del Banco Central del Paraguay. En el caso de Peña, la disposición establece que cumpla la detención en su domicilio mientras avanza el procedimiento fiscal. La investigación sigue abierta: la medida no constituye una condena ni determina por sí sola la responsabilidad penal del exmandatario.
La causa se relaciona con presuntas irregularidades vinculadas con la crisis de Ueno Bank. La Fiscalía investiga, entre otros puntos, si autoridades conocían los problemas financieros de la entidad y si se tomaron a tiempo las medidas de control correspondientes. Los cargos definitivos y la situación procesal de Peña deberán definirse dentro de la investigación y ante las autoridades judiciales.
Cómo se llegó a la destitución
El proceso político avanzó en dos etapas. El jueves 5 de noviembre, la Cámara de Diputados aprobó el pedido de juicio político contra Peña con 78 votos. Al día siguiente, el Senado lo declaró culpable por mal desempeño de sus funciones y dispuso su destitución. Los 44 senadores presentes votaron a favor de removerlo, según los reportes de la sesión.
Peña había presentado su renuncia el jueves, en medio de la presión política generada por la crisis bancaria. Sin embargo, el Senado decidió continuar con el juicio político y completar la destitución. Tras la votación, la sucesión quedó en manos de Alliana, quien asumió esa misma jornada.
La crisis se había agravado desde el martes 3 de noviembre, cuando el Banco Central inició el procedimiento de resolución de Ueno Bank al detectar que su índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido. La medida dejó temporalmente inactivos los servicios de la entidad y dificultó el acceso de los clientes a sus depósitos y tarjetas.
Ueno tenía cerca de tres millones de clientes en un país de aproximadamente 6,5 millones de habitantes. También administraba fondos de instituciones públicas y previsionales. Entre ellos, el Instituto de Previsión Social mantenía inversiones por unos 355 millones de dólares en la entidad y utilizaba sus servicios para pagar jubilaciones a cerca de 32.000 personas.
El conflicto adquirió dimensión política por los vínculos empresariales que Peña había mantenido con el Grupo Vázquez, propietario de Ueno, hasta marzo de 2025, según declaró el propio expresidente. Los legisladores que impulsaron el juicio político plantearon cuestionamientos por posibles conflictos de intereses, el manejo de fondos públicos y la supervisión del sistema financiero. Peña negó haber cometido irregularidades y sostuvo que se trataba de un asunto regulatorio.
La intervención bancaria no significa que todos los depósitos se hayan perdido. El Banco Central anunció mecanismos para transferir cuentas y activar el Fondo de Garantía de Depósitos, que contempla una cobertura de hasta 228,3 millones de guaraníes por persona, según la información difundida por las autoridades. La devolución y disponibilidad de los fondos depende del proceso de resolución y de las medidas implementadas para cada grupo de depositantes.
El primer mensaje de Alliana: compensación y recorte del gasto
En su primer discurso como presidente, Alliana dijo que la prioridad inmediata será atender a las personas afectadas por la crisis financiera. “Los compatriotas que hoy atraviesan un momento difícil por el descalabro financiero serán compensados plenamente. No los vamos a dejar solos”, afirmó.
El mandatario pidió que se pongan en marcha acciones para resarcir a los sectores más afectados y lanzó una advertencia a los funcionarios responsables de esas tareas: “No quiero tibios a cargo de las tareas”. También sostuvo que el país necesita una respuesta directa ante las urgencias sociales. “El Paraguay que hoy recibimos tiene urgencias que nos obligan a estar en las calles”, expresó.
Otro eje de su mensaje fue el ajuste de las cuentas públicas. Alliana anunció que enviará al Congreso un proyecto de ley para racionalizar el gasto estatal y generar recursos que puedan destinarse a quienes más los necesitan.
“A la brevedad posible haré llegar a las cámaras un proyecto de racionalización. Necesitamos ahorrar recursos para destinarlos a los que más los necesitan”, señaló.
El nuevo jefe de Estado también prometió supervisar el funcionamiento de la administración pública y el cumplimiento de los servicios estatales durante el tiempo que resta del período de gobierno. “Yo mismo voy a vigilar que seamos un Estado que cumple con los ciudadanos”, dijo, y agregó: “En el tiempo que nos queda, no hay excusa para los errores”.
Alliana cerró su mensaje con un llamado a la fortaleza nacional ante la crisis: “Los paraguayos enseñaron al mundo que esta nación no se rinde”. Su gobierno deberá afrontar ahora la recuperación de la confianza financiera, la devolución de los depósitos afectados y las consecuencias políticas y judiciales del caso Ueno.