El oficialismo reconoció que el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada no logró los votos necesarios. Fuentes legislativas señalaron al exministro Sergio Massa como un factor clave en la negociación con los gobernadores.
El miércoles 5, a las 15.34, un mensaje de WhatsApp enviado a periodistas acreditados en el Congreso confirmó que el Gobierno no logró reunir los votos para aprobar la ley de inviolabilidad de la propiedad privada. El comunicado del Senado indicó que el grupo de legisladores conocido como G44, integrado por La Libertad Avanza, la UCR, el PRO y otros bloques menores, se desarmó para tratar el capítulo 3 de la ley, denominado de «tierras».
El jueves, sin consenso, los libertarios también retiraron los cambios a la Ley de Manejo del Fuego. Solo obtuvieron media sanción las iniciativas que limitan las expropiaciones y aceleran los desalojos. Fuentes legislativas del oficialismo calificaron el resultado como «la ley que se pudo sacar, mutilada».
En el sector de La Libertad Avanza, se atribuye parte de la responsabilidad al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, aunque otras fuentes señalaron que el proyecto pasó por varias instancias antes de llegar al Congreso, incluyendo a Karina Milei, Santiago Caputo y la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzábal Murphy.
La novedad fue la reaparición de Sergio Massa, quien habría mantenido conversaciones con gobernadores que previamente votaban alineados con el Gobierno. Según fuentes, estos mandatarios se apartaron de la estrategia oficialista. Entre los bloques que votaron en contra se encuentran el tucumano Independencia (Beatriz Ávila), La Neuquinidad (Julieta Corroza), Provincias Unidas (Alejandra Vigo), Primero los Salteños (Flavia Royón) y Moveré Santa Cruz (José María Carambia y Natalia Gadano).
La votación general terminó con 37 votos a favor y 33 en contra. No se habilitó el voto por Zoom para la peronista Anabel Fernández Sagasti y el radical Flavio Fama, que se oponían al texto. Tanto el miércoles como el jueves hubo llamados del massismo o del propio Massa para rechazar la ley, según indicaron algunas fuentes.
Los votos en contra provienen de gobernadores con diálogo con la Casa Rosada, como Osvaldo Jaldo (Tucumán), Rolando Figueroa (Neuquén) y Gustavo Sáenz (Salta). También se pronunciaron en contra los senadores de Convicción Federal, Carolina Moisés (Jujuy), Guillermo Andrada (Catamarca) y Sandra Mendoza (Tucumán), quienes habrían recibido instrucciones de sus gobernadores.
El oficialismo ahora centra sus expectativas en la Ley Hojarasca, que tiene media sanción en Diputados y contaría con consenso generalizado. También se espera el tratamiento de pliegos de jueces; el ministro Juan Bautista Mahiques informó que se enviaron 203 pliegos para cubrir vacantes, cifra que definió como un «récord» histórico.
Quedan pendientes proyectos como la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que deberá tratar primero Diputados. En el Senado se pidió que los próximos debates no mezclen temas como ocurrió en iniciativas recientes.