El Gobierno nacional y la Asociación del Fútbol Argentino mantuvieron contactos para organizar la bienvenida del seleccionado argentino tras la final del Mundial de Fútbol 2026 contra España, según fuentes oficiales.
La organización de la bienvenida al seleccionado argentino tras la final del Mundial de Fútbol 2026 contra España implicó gestiones entre el Gobierno nacional y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en un contexto de relación tensa entre ambas partes.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, instruyó que la bienvenida fuera «completamente apartidaria» y evitara escenas como la caravana de Qatar 2022, según informaron fuentes del Comité de Seguridad.
Una persona cercana a la funcionaria ofició como intermediaria con la AFA. Según fuentes oficiales, primero contactó al plantel en los días previos a la final y, la noche del domingo, al titular de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia. Una fuente cercana a Tapia confirmó los contactos para coordinar la llegada.
En los días previos, la intermediaria informó al plantel sobre los lugares posibles para la celebración (Casa Rosada, Obelisco, Campo de Polo de Palermo) y los detalles del operativo de seguridad y postas del SAME. En todos los casos, se insistió en que no habría protagonismo político.
Algunas fuentes vinculadas a la AFA indicaron que el primer contacto, sin pasar por Tapia, no habría sido bien recibido por el dirigente, aunque restaron importancia a la decisión final, que recayó en los jugadores. El plantel no mostró ánimo de celebración y desistió del ofrecimiento gubernamental.
El domingo por la noche se produjo el «primer y único contacto con el Chiqui», según fuentes del oficialismo, en el que se transmitió que el plantel no quería celebrar. La intermediaria comunicó el mensaje al Gobierno.
En la Casa Rosada se mostraron conformes con lo sucedido, pese a que el presidente Javier Milei anunció un feriado nacional que luego desactivó. Milei había ofrecido la Casa Rosada y mostró entusiasmo en coordinar la celebración. La decisión final llegó desde Nueva York, con la postura del plantel.
«No había ánimo en el plantel. Fue una decisión de los propios jugadores», afirmaron en el Gobierno. La ministra de Justicia, Alejandra Monteoliva, estuvo en contacto con el personal de seguridad de la AFA y del plantel nacional.