Según la Dirección de Estadística de la Provincia, los precios acumularon una suba del 33,9% en doce meses, frente al 33,4% del Indec. Vivienda y Salud registraron los mayores aumentos mensuales.
La inflación en Tucumán alcanzó el 33,9% en la comparación interanual de septiembre, mientras que el índice nacional se ubicó en el 33,4%, de acuerdo con el informe de la Dirección de Estadística de la Provincia (DEP) y los datos difundidos por el Indec.
El rubro que registró el mayor aumento mensual en la provincia fue Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles, con una variación del 4,5%. Le siguió Salud, con un incremento del 3,8%.
En lo que va del año, las mayores presiones inflacionarias en Tucumán provinieron de Comunicación, con un incremento acumulado del 42,8%, y Educación, que registró una suba del 41,1%. En la medición interanual, Transporte encabezó los aumentos con un 55,7%, seguido por Educación, cuyos precios avanzaron un 52,9%.
A escala nacional, la inflación de septiembre fue del 1,9%, lo que representó una aceleración de 0,2 puntos porcentuales respecto de agosto. Con ese resultado, el incremento acumulado de los precios durante 2026 llegó al 23,6%, mientras que la variación interanual alcanzó el 33,4%.
El presidente Javier Milei publicó una fotografía en su cuenta oficial de Instagram acompañada de la frase: “Seguimos domando a la inflación”.
Thiago Marino, especialista en renta fija de IOL, señaló que el dato se ubicó en línea con las estimaciones del Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central, tanto en su mediana como entre los diez pronosticadores más precisos. La medición de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que había registrado una inflación del 1,8%, también había anticipado un resultado cercano al informado posteriormente por el Indec.
Según Marino, la aceleración de septiembre estuvo relacionada principalmente con el comportamiento de los precios estacionales y, en menor medida, con los bienes y servicios regulados. Los productos estacionales pasaron de una caída del 0,9% en agosto a un incremento del 2,9% en septiembre, impulsados especialmente por los aumentos en las verduras. Por su parte, los precios regulados registraron una suba del 2,3%, como consecuencia de las actualizaciones en las tarifas de electricidad y gas y de los ajustes aplicados por las empresas de medicina prepaga.
En contraste, la inflación núcleo, que excluye los componentes estacionales y regulados, mostró una desaceleración y se ubicó en el 1,7%, por debajo del índice general. Dentro de los servicios regulados, las tarifas de electricidad y gas aumentaron un 3,8% a nivel nacional. Los gastos relacionados con Salud y Educación también se mantuvieron entre los componentes que ejercieron mayor presión sobre el índice de precios.
Marino explicó que el Gobierno nacional continúa con el proceso de recomposición tarifaria, aunque conserva la posibilidad de administrar el ritmo de los incrementos para moderar su impacto sobre la inflación. El analista también llamó la atención sobre el comportamiento de los alimentos, particularmente de la carne, que mostró una aceleración después de varios meses de relativa estabilidad. Ese producto registró un aumento del 0,8% en septiembre, frente al 0,3% del período anterior. En cambio, Transporte presentó un incremento del 1,5% a nivel nacional, mientras que los combustibles avanzaron apenas un 0,8%.
Respecto de las perspectivas para octubre, los economistas anticiparon que la inflación podría mantenerse por debajo del 2%, aunque advirtieron que los nuevos ajustes tarifarios limitarían una desaceleración más pronunciada. Diego Piccardo, economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso, proyectó para este mes una variación de entre el 1,8% y el 1,9%. “En este contexto, esperamos que la inflación se mantenga ligeramente por debajo del 2% mensual, con la evolución del componente núcleo como principal indicador para evaluar la continuidad del proceso de desinflación”, sostuvo.
En Tucumán, los datos de septiembre reflejaron una presión adicional sobre los hogares debido al incremento de los servicios esenciales y de los gastos de salud. La diferencia con el indicador nacional también quedó reflejada en los registros acumulados: 23,7% frente a 23,6% en los primeros nueve meses del año y 33,9% contra 33,4% en la comparación de los últimos doce meses.