El gobernador de Texas ordenó a la Junta de Desarrollo Hídrico utilizar su autoridad para imponer consecuencias civiles y penales a los centros de datos que omitan reportar su gasto de agua. La fecha límite para recibir un informe detallado es el 14 de octubre de 2026.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, instruyó formalmente a la Junta de Desarrollo Hídrico de Texas (TWDB) a utilizar su autoridad de sanción e imponer consecuencias civiles y penales a los centros de datos que omitan reportar su gasto de agua. La medida fijó como fecha límite el 14 de octubre de 2026 para recibir un informe detallado sobre el nivel de cumplimiento y las acciones legales iniciadas.
La directiva responde al incumplimiento de las empresas frente a los relevamientos anuales del estado. Estas encuestas son consideradas un insumo crítico por los planificadores estatales para proyectar la demanda hídrica de Texas durante los próximos 50 años.
Durante 2025, la TWDB envió el cuestionario a 329 centros de datos operativos y solo el 29,8% remitió la información requerida. Entre las instalaciones de reciente apertura, únicamente el 22,5% de los 267 nuevos centros rastreados por la agencia remitió sus métricas.
Entre las compañías que reportaron sus datos figuran algunos de los mayores consumidores del estado. La planta de minería de criptomonedas Bitdeer, ubicada en Rockdale, encabeza el registro con un gasto superior a los 300 millones de galones anuales. A este complejo le siguen instalaciones de Google en Midlothian, junto a megacentros de datos pertenecientes a Meta y QTS en Fort Worth.
De acuerdo con proyecciones del Centro de Investigación Avanzada de Houston, la demanda hídrica de la infraestructura digital escalará de los 25 mil millones de galones actuales a unos 161 mil millones al año para el final de la década. Esta cifra representaría el 2,7% de todo el consumo de agua de Texas.
La directiva del gobernador articula el trabajo de la agencia de agua con la Comisión de Servicios Públicos (PUC) y el Consejo de Fiabilidad Eléctrica de Texas (ERCOT). A partir de esta colaboración, cualquier centro de datos en construcción o ampliación que solicite acceso a la red eléctrica del estado deberá someterse de forma obligatoria a una auditoría sobre sus fuentes de abastecimiento, volumen de agua consumido y tecnologías de enfriamiento empleadas.
Las instalaciones que se nieguen a colaborar o no completen la auditoría hídrica sufrirán la denegación inmediata de los permisos de interconexión eléctrica. Con 335 instalaciones en funcionamiento y al menos 248 proyectos adicionales en desarrollo, las autoridades texanas buscan frenar los riesgos de un colapso hídrico antes de que la región supere a Virginia como la mayor concentración de centros de datos del planeta.