La Cámara Civil y Comercial Federal suspendió el proceso de licitación de los activos de SanCor tras un recurso presentado por el Fideicomiso Fidulac, presidido por Gustavo Scaglione. La medida paraliza el cronograma hasta que se analicen las impugnaciones.
La Cámara Civil y Comercial Federal suspendió los efectos del pliego y el cronograma previsto para la licitación de SanCor, según informaron abogados que siguen el expediente. El proceso de venta quedó paralizado hasta que el tribunal analice el fondo de los cuestionamientos formulados por el Fideicomiso Fidulac.
Fidulac, presidido por Gustavo Scaglione, presentó un recurso en el que sostuvo que vender por separado las marcas, las plantas industriales y el resto de los activos reduciría el valor económico de la compañía y dificultaría la preservación de la actividad productiva. En el escrito, afirmó que «la empresa como unidad productiva presentará un mayor valor que las unidades que la integran consideradas en forma separada».
Además, el fideicomiso denunció presuntas irregularidades en la elaboración del pliego licitatorio, entre ellas la falta de intervención efectiva del Comité de Acreedores, observaciones sobre el funcionamiento de la sindicatura plural y objeciones a la valuación utilizada para fijar el precio base de los activos.
Fuentes cercanas al grupo empresario señalaron que el objetivo era impulsar una solución integral para la cooperativa. «Hoy el principal atractivo económico es la marca, pero el desafío es preservar una estructura productiva que permita sostener el negocio en el tiempo. La intención es mantener integrada la operación y no limitarse a la adquisición de activos aislados», explicaron.
Inicialmente, el juez de primera instancia había rechazado el recurso de apelación de Fidulac por una cuestión formal. La Cámara revocó esa decisión al considerar que tanto Scaglione como el abogado patrocinante acreditaron correctamente la representación del fideicomiso. Por ese motivo, habilitaron la apelación para que los cuestionamientos sean tratados.
El tribunal consideró que la resolución que aprobó el pliego de licitación tiene una importancia decisiva, ya que fija los valores y el mecanismo de venta de los activos de SanCor, una decisión que podría generar consecuencias irreversibles para el futuro de la empresa. En consecuencia, hizo lugar al recurso de queja de Fidulac, concedió la apelación con efecto suspensivo y ordenó que el expediente sea elevado para revisar la resolución dictada por el juez de primera instancia.
La definición será clave para el futuro de SanCor, cuyos activos fueron valuados por la Justicia en 52,1 millones de dólares, de los cuales 24,7 millones corresponden a las marcas y otros bienes intangibles, sobre los que existe interés de distintos grupos empresarios.