El ministro Luis Medina Ruiz brindó una conferencia de prensa en la que explicó cómo reconocer los síntomas, los factores de riesgo y la importancia de la consulta temprana. La provincia cuenta con una red de atención y el 107 como línea de emergencia.
En el Día Mundial del Accidente Cerebrovascular (ACV), el ministro de Salud Pública de Tucumán, Luis Medina Ruiz, brindó una conferencia de prensa en la que se refirió a los síntomas, los factores de riesgo y la atención de esta emergencia. El funcionario destacó el trabajo del sistema de salud provincial y mencionó el respaldo del gobernador Osvaldo Jaldo.
Los ACV constituyen una de las principales causas de muerte y discapacidad en el mundo. Según se informó, una parte importante de los casos puede prevenirse mediante hábitos saludables y el control de enfermedades preexistentes. Asimismo, la rapidez en la atención médica incide en la recuperación, las secuelas permanentes y la pérdida de la vida.
Medina Ruiz explicó que existen dos tipos principales de ACV. El hemorrágico se produce cuando se rompe un vaso sanguíneo y genera una hemorragia dentro del cráneo. El isquémico, que representa aproximadamente el 85 por ciento de los casos, ocurre cuando una arteria se obstruye e impide que la sangre y el oxígeno lleguen a una parte del cerebro.
“Estos dos cuadros, tratados a tiempo, tienen mucha más posibilidad de salvar la vida y evitar las secuelas”, remarcó el ministro, quien sostuvo que la atención debe ser inmediata, ya que el daño cerebral puede volverse irreversible en pocas horas.
Prevención y factores de riesgo
Entre los principales factores de riesgo, el titular de la cartera sanitaria señaló la hipertensión arterial, la diabetes no controlada, el colesterol elevado, el tabaquismo y el exceso de peso. Subrayó la importancia de mantener la presión arterial y la glucemia bajo control, cumplir con los tratamientos indicados, reducir el consumo de sal, sostener una alimentación saludable y realizar actividad física de manera regular.
También advirtió sobre la influencia del estrés, el descanso insuficiente y los hábitos alimentarios inadecuados en la salud cardiovascular. “Si no quiero tener un accidente cerebrovascular, debo controlar bien la presión arterial, tener un adecuado peso, alimentación saludable, dejar de fumar el que fuma, mantener mi colesterol y mi glucemia normales”, expresó.
El ministro destacó la necesidad de realizar controles médicos periódicos y promover el autocuidado como una responsabilidad compartida entre las personas y el sistema sanitario. Adelantó que durante noviembre se prevén actividades de capacitación en las escuelas, en coordinación con el área de Educación, para ampliar la información sobre el cuidado de la salud y la prevención de enfermedades.
Reconocimiento de síntomas y consulta inmediata
Uno de los puntos centrales de la conferencia fue la identificación temprana de las señales de alerta. Entre los síntomas que pueden indicar un ACV se encuentran la desviación de la boca, la dificultad repentina para hablar, el adormecimiento de la cara o de una extremidad, la pérdida de fuerza en un brazo o una pierna, los mareos y los problemas de equilibrio. También puede presentarse un dolor de cabeza intenso y repentino.
Ante cualquiera de estas manifestaciones, Medina Ruiz recomendó solicitar asistencia médica de inmediato, incluso si los síntomas parecen leves o desaparecen. Señaló que no se debe esperar a que el cuadro avance ni intentar trasladar al paciente por cuenta propia cuando es posible solicitar asistencia de emergencia.
“El 107 es el teléfono de emergencia”, recordó el funcionario y explicó que, a través de esta línea, los equipos especializados pueden evaluar los síntomas, orientar al paciente y coordinar su traslado al establecimiento adecuado.
El tiempo es determinante: determinados tratamientos, como la trombolisis para disolver el coágulo que obstruye una arteria, pueden administrarse únicamente dentro de una ventana terapéutica específica, generalmente de hasta cuatro horas y media desde el inicio de los síntomas en pacientes seleccionados. Por eso, consultar cuanto antes aumenta las posibilidades de recibir el tratamiento indicado.
Programa Provincial de ACV en Red
En este contexto, el ministro puso en valor el Programa Provincial de Accidente Cerebrovascular en Red, presentado por el gobernador Osvaldo Jaldo en el Salón Blanco, que articula a los sectores público y privado para facilitar el acceso a una atención especializada, independientemente de la cobertura médica o del lugar de residencia.
La estrategia contempla la coordinación entre los servicios de emergencia, los equipos profesionales y los establecimientos preparados para atender estos cuadros. La provincia cuenta con nodos de atención y con el Hospital Padilla como centro de referencia para el abordaje de pacientes con ACV.
Medina Ruiz informó que, desde agosto y hasta la semana previa a la conferencia, se habían recibido más de 250 llamadas por sospecha de accidente cerebrovascular. De ellas, 150 correspondieron a pacientes con diagnóstico confirmado, mientras que en los casos restantes se descartó el evento. Entre los pacientes confirmados, aproximadamente un tercio recibió tratamiento trombolítico.
El funcionario destacó que la organización de los circuitos de atención y la disponibilidad de tratamientos específicos muestran resultados favorables en la respuesta sanitaria. Asimismo, recordó que el sistema provincial cuenta con experiencia en la atención de emergencias cardiovasculares y que la coordinación a través del 107 permite orientar rápidamente a quienes presentan síntomas.
Rehabilitación
La atención de un ACV no termina con la estabilización del paciente. La rehabilitación es fundamental para recuperar funciones y mejorar la calidad de vida, de acuerdo con las secuelas que haya dejado el episodio.
En este sentido, el ministro señaló que Tucumán dispone de servicios especializados, entre ellos los del Hospital Eva Perón, donde los pacientes que reúnen las condiciones clínicas necesarias pueden recibir rehabilitación luego de la etapa inicial de atención.
Finalmente, Medina Ruiz reiteró que la prevención, el reconocimiento de los síntomas y la consulta inmediata son pilares para reducir la mortalidad y la discapacidad asociadas a esta enfermedad. El trabajo que desarrolla el Ministerio de Salud Pública, bajo su conducción y con el acompañamiento del gobernador Osvaldo Jaldo, busca que cada persona pueda acceder a una respuesta sanitaria oportuna, coordinada y de calidad ante una emergencia en la que cada minuto cuenta.