La sede Este de ATSA, en Banda del Río Salí, fue escenario de la primera Jornada Provincial de Pediatría Interdisciplinaria de Enfermería, organizada por la Dirección de Enfermería del Ministerio de Salud Pública. Participaron enfermeros, médicos, agentes sociosanitarios, trabajadores sociales y estudiantes.
La sede Este de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), en Banda del Río Salí, fue escenario de la primera Jornada Provincial de Pediatría Interdisciplinaria de Enfermería. La actividad fue organizada por la Dirección de Enfermería, a cargo del licenciado Marcelo Santillán, con el respaldo del Ministerio de Salud Pública.
La convocatoria reunió a enfermeros de los distintos niveles de atención, médicos, agentes sociosanitarios, trabajadores sociales y estudiantes de enfermería. Según informaron los organizadores, el encuentro tuvo como objetivo promover la actualización de conocimientos, el intercambio de experiencias y el trabajo conjunto entre los equipos de salud que acompañan el crecimiento y desarrollo de niños, niñas y adolescentes.
La licenciada Verónica Valeria Íñigo, enfermera especialista de la Dirección de Enfermería y responsable del área de Pediatría, explicó que el encuentro contó con tres disertaciones sobre temáticas prioritarias para la práctica asistencial. “Esta jornada fue interdisciplinaria y estuvo pensada para abordar cuestiones de gran importancia para el crecimiento del área y, especialmente, de la enfermería. La convocatoria fue muy buena y agradecemos a todo el equipo de salud y a los jefes de los distintos servicios que acompañaron esta iniciativa. Es fundamental que enfermería esté presente, se capacite, crezca y actualice permanentemente sus conocimientos”, expresó.
Entre los temas desarrollados se incluyeron la administración segura de medicamentos, las patologías emergentes y el valor del juego como herramienta de humanización y vinculación en la atención pediátrica.
En relación con la atención de las infancias, Íñigo destacó la realización de la primera mesa dinámica participativa de salud, que reunió a padres de familia, enfermeros de los cuatro niveles de atención, agentes sociosanitarios y médicos pediatras. La actividad propuso elaborar preguntas y respuestas para identificar las necesidades de las familias y de los equipos interdisciplinarios, con el objetivo de mejorar la comunicación y construir estrategias de cuidado de manera conjunta.
La licenciada María Fernanda Roldán, enfermera del servicio de Emergencias del Hospital del Niño Jesús, disertó sobre la prevalencia de patologías emergentes en la población infantil, con especial atención a cuadros como gastroenteritis, bronquiolitis y dengue. La profesional señaló que muchas de estas enfermedades pueden presentar síntomas similares, como fiebre y vómitos, por lo que resulta fundamental realizar una valoración clínica adecuada para orientar la atención y reconocer oportunamente los cuadros que requieren mayor urgencia.
Roldán explicó la importancia del sistema de triage, mediante el cual se evalúa el estado del paciente y se determina la prioridad de atención. También destacó el uso del Triángulo de Evaluación Pediátrica, una herramienta que contempla tres aspectos fundamentales: apariencia, respiración y circulación. Esta valoración, junto con la evaluación clínica correspondiente, permite identificar signos de alarma y organizar una respuesta asistencial acorde con las necesidades de cada niño.
El licenciado Marcelo Rojas, enfermero especialista en cuidados de terapia intensiva pediátrica y coordinador del Comité de Calidad y Seguridad del Paciente del Hospital del Niño Jesús, abordó la administración segura de medicamentos, el cálculo de dosis y la prevención de eventos adversos. El especialista remarcó que, en pediatría, la administración de medicamentos exige especial precisión, ya que las dosis deben adecuarse a las indicaciones y necesidades de cada paciente. Por eso, consideró indispensable verificar la prescripción, corroborar los miligramos correspondientes y cumplir con los procedimientos establecidos para garantizar una atención segura.
“Lo principal es capacitar constantemente a todo el personal. Hoy se habla mucho de la seguridad del paciente, que es fundamental en la atención sanitaria. Es muy importante conocer cómo administrar correctamente los medicamentos y cómo prevenir los eventos adversos que pueden ocurrir durante ese procedimiento”, sostuvo Rojas.
Asimismo, destacó la relevancia de la Ley Nicolás, vinculada a la calidad y seguridad de la atención sanitaria, como parte del marco que refuerza la necesidad de trabajar en la prevención de riesgos y en la mejora continua de las prácticas asistenciales.
La jornada se enmarca en las políticas sanitarias que lleva adelante el Ministerio de Salud Pública, a cargo del doctor Luis Medina Ruiz, bajo los lineamientos del gobernador Osvaldo Jaldo.