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Sociedad

Ruta 307: derrumbes, mantenimiento millonario y proyectos de túnel sin ejecución

octubre 26, 2026
Vista de la ruta provincial 307 en la Quebrada de Los Sosa, Tucumán

La ruta provincial 307, principal acceso a Tafí del Valle y los Valles Calchaquíes, enfrenta derrumbes recurrentes y altos costos de mantenimiento. Proyectos históricos de túneles y trazados alternativos siguen sin concretarse.

La ruta provincial 307, vía de acceso a Tafí del Valle y los Valles Calchaquíes, es uno de los caminos de Tucumán con mayores dificultades de mantenimiento debido a derrumbes, condiciones climáticas extremas y complejidad del terreno. El sector más crítico se ubica entre los kilómetros 25 y 50, en la Quebrada de Los Sosa, donde los desprendimientos de rocas y tierra amenazan la circulación.

Durante la temporada de lluvias, entre octubre y marzo, los derrumbes son la principal causa de interrupciones del tránsito. En invierno, la Dirección Provincial de Vialidad dispone cortes preventivos por heladas, niebla intensa y congelamiento de la calzada, especialmente entre Acheral y Tafí del Valle. En el verano de 1987 se registraron 20 interrupciones del tránsito y varios accidentes que involucraron a trabajadores viales.

Durante la gobernación de Ramón Ortega, a comienzos de la década de 1990, se proyectó construir dos puentes y un doble túnel en el kilómetro 30, uno de los sectores más inestables. La obra tenía un presupuesto estimado de $3 millones, equivalentes entonces a U$S 3 millones, pero no superó la etapa de planificación.

La discusión sobre un acceso más seguro se remonta a los primeros estudios para construir la ruta. Entre 1938 y 1940, Vialidad Nacional analizó alternativas por Acheral, Puente Caído y la Sierra de La Ventanita, y desde Pueblo Viejo por la Quebrada del Portugués hasta El Mollar. Finalmente, el ingeniero Ricardo Maury propuso aprovechar la Quebrada del río Los Sosa, lo que permitiría reducir el trayecto en 13 kilómetros y evitar un desnivel de aproximadamente 600 metros, aunque con un costo mayor por kilómetro. El proyecto fue aprobado en mayo de 1940 y las obras comenzaron cuatro meses después. El 25 de junio de 1941 llegó el primer automóvil a Tafí del Valle y la inauguración oficial se concretó el 17 de enero de 1943.

Desde entonces, la ruta 307 es fundamental para el turismo y la comunicación entre la llanura tucumana y los Valles Calchaquíes, con mantenimiento condicionado por las características geológicas y climáticas. A lo largo de los años se estudiaron numerosas alternativas de acceso, como recorridos desde El Siambón por Anfama, por la cumbre de Mala Mala, desde la Quebrada de Lules y a través de El Matadero, El Lampacito, La Aguada y El Alisal. Otra propuesta histórica fue la pasada de Los Lugones, impulsada desde la gobernación de Lucas Córdoba, con un trazado desde La Fronterita, en Famaillá. También se consideró un acceso desde Raco por el río Los Planchones y Anca Juli, según antecedentes recopilados por Carlos Páez de la Torre (h) y Pedro León Cornet en el libro Una historia de Tafí del Valle, publicado en 2011.

Entre las opciones que podrían modificar la conectividad provincial aparece la construcción de un túnel desde el piedemonte hasta el valle. Los estudios históricos señalan que la distancia más corta se encuentra entre el paraje La Tortilla, ubicado al noroeste de Famaillá, y Abra La Angostura, en el acceso a El Mollar. Entre ambos puntos existen aproximadamente 16 kilómetros en línea recta, una distancia menor que la del recorrido actual por la montaña. La Tortilla se encuentra a unos nueve kilómetros al norte del ingenio La Fronterita y a 12 kilómetros al noroeste de Famaillá, en una zona del piedemonte parcialmente destinada a actividades agrícolas.

La posibilidad de atravesar la montaña mediante un túnel comenzó a discutirse antes de que finalizara la construcción de la ruta 307, cuando especialistas de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Tucumán evaluaban conexiones directas con Tafí del Valle. El principal obstáculo sería su elevado costo. Las estimaciones generales para túneles de montaña oscilan entre U$S 10 millones y U$S 50 millones por kilómetro, según condiciones geológicas, dimensiones y características técnicas. Aplicados a un recorrido de 16 kilómetros, esos valores representarían una inversión preliminar de entre U$S 160 millones y U$S 800 millones, sin contemplar accesos, instalaciones complementarias ni otros costos asociados. Se trata de una referencia teórica y no de un presupuesto elaborado para Tucumán.

Una alternativa más ambiciosa sería desarrollar un túnel para el tránsito de vehículos y formaciones ferroviarias. Según el trazado propuesto, desde la estación del Ferrocarril Belgrano en Bella Vista hasta La Tortilla existen aproximadamente 20 kilómetros, a los que se sumarían los 16 kilómetros del eventual túnel hasta el valle. Considerando los 24 kilómetros que separan la Capital de Bella Vista por el recorrido ferroviario mencionado, podría proyectarse una conexión de aproximadamente 60 kilómetros entre San Miguel de Tucumán y Tafí del Valle. Esa posibilidad requeriría estudios específicos de factibilidad técnica, económica, geológica y ambiental, además de una evaluación de su integración con la red ferroviaria existente.

Por ahora, los túneles y trazados alternativos permanecen en el terreno de las propuestas históricas y las posibilidades de infraestructura, sin que se mencione un proyecto ejecutivo aprobado o financiamiento comprometido. Mientras tanto, la ruta 307 continúa soportando la conectividad turística y económica de los valles, con trabajos de mantenimiento que se repiten año tras año. La necesidad de garantizar un acceso seguro, reducir las interrupciones y disminuir los costos de conservación mantiene vigente una discusión que Tucumán arrastra desde hace más de ocho décadas: cómo superar las dificultades de la montaña sin depender exclusivamente de un camino expuesto a derrumbes y condiciones climáticas adversas.