Alejandro Parise, fundador de Humandroid, afirmó que para 2030 el 10% de la fuerza laboral estará compuesta por robots humanoides. La empresa entrena a estos robots para tareas industriales y ya trabaja con más de 100 compañías en Argentina, Brasil y Europa.
El cordobés Alejandro Parise, fundador de la empresa Humandroid, declaró que “se estima que el 10% de la fuerza laboral, para 2030, serán robots humanoides”. Parise señaló que actualmente los robots son menos productivos que las personas en la mayoría de las tareas, pero estimó que “dentro de ocho meses habrá robots incorporados en las industrias”.
Humandroid fue fundada hace un año y se dedica a entrenar robots humanoides para entornos industriales. La empresa conoce las necesidades de cada compañía y capacita a los robots para las exigencias concretas. Hoy trabajan para más de 100 empresas en Argentina, Brasil y Europa, pertenecientes a la industria manufacturera, la logística y el sector oil and gas.
Entre sus clientes se encuentra TGN, empresa transportadora de gas a alta presión, que cuenta con 11.317 km de oleoductos. TGN se planteó robotizar tareas de campo para mejorar la seguridad y la eficiencia. En conjunto con el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), Humandroid, Unitree y Deep Robotics, analizaron procesos y clasificaron tareas como riesgo inminente, de exposición y eficiencia. Entre ellas se incluían trabajos en altura, con tensión, gestión de emisiones gaseosas y fuego. La empresa eligió 33 tareas y adoptó la teleoperación, que permite que un colaborador maneje un robot a distancia mediante guantes hápticos.
Parise indicó que hoy un robot humanoide cuesta alrededor de US$100.000, mientras que un empleado cuesta unos US$50.000 al año. Estimó que para 2030 los robots costarán entre US$10.000 y US$15.000, y su valor de trabajo será de US$5 la hora. “No habrá mano de obra que pueda competir contra eso”, sostuvo. El especialista consideró que se crearán nuevas profesiones, como mecánicos para robots, entrenadores y personal de logística. Humandroid está en diálogo con universidades para formar a los profesionales del futuro.
Parise explicó que los robots se entrenan con aprendizaje por refuerzo y que “para el 2030, los robots van a mirar y van a aprender”. Eduardo Mascaro, subgerente de tecnología operativa de TGN, afirmó que “el desafío todavía es contar con una buena infraestructura de cómputo; también es necesario cuidar los temas de ciberseguridad y tener en cuenta que estos robots navegan muy bien en ámbitos confinados, pero todavía no en lugares abiertos”. Añadió que los robots solo pueden realizar tareas sencillas y repetitivas, como levantar objetos livianos.
Parise señaló que el reemplazo de la fuerza laboral se piensa sobre todo para tareas críticas y peligrosas. Puso como ejemplo a personas que trabajan al lado de hornos y que, por el calor, “se le secan los riñones”. Agregó que hay industrias que tienen dificultades para conseguir mano de obra para trabajos repetitivos o físicamente exigentes. En ese contexto, los robots aparecen como una alternativa para cubrir esas necesidades y permitir que los trabajadores se enfoquen en actividades de mayor valor agregado.
La industria está liderada por China, Estados Unidos, algunos países europeos, Japón y Corea. Parise concluyó: “Al ser hoy la adopción muy temprana, nos imaginamos que en 2027 la implementación será para asistir operarios, ir formando a los robots y mecánicos, para que en 2028 la tecnología esté bien sólida y pueda escalar en las empresas”.