La Justicia dispuso 45 días de prisión preventiva para dos hermanos de 28 y 35 años acusados de usura agravada y extorsión contra los dueños de un local gastronómico del barrio Sur. Según la Fiscalía, las víctimas pidieron un préstamo informal de $6.000.000 y entregaron más de $16.000.000, además de un teléfono celular y una motocicleta.
La Unidad Especializada de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad II del Ministerio Fiscal, a cargo del fiscal Diego Hevia, formuló cargos contra dos hermanos de 28 y 35 años por los delitos de usura agravada por la virtualidad en concurso real con extorsión. La auxiliar de fiscal Lucía Inés Ruiz representó al Ministerio Público en la audiencia.
De acuerdo con la investigación, entre diciembre de 2025 y enero de 2026 los dueños de un local gastronómico del barrio Sur de San Miguel de Tucumán solicitaron un préstamo informal de $6.000.000 a dos conocidos. El acuerdo verbal establecía la devolución de $7.500.000 en cuotas mensuales con vencimiento los días 30 de cada mes, más un interés punitorio de $60.000 por cada día de atraso, que luego fue elevado a $100.000 diarios.
La Fiscalía sostuvo que, ante los atrasos en los pagos, los acusados iniciaron un plan sistemático de intimidación mediante llamadas telefónicas y mensajes amenazantes. Según el Ministerio Fiscal, las víctimas entregaron hasta la fecha una suma cercana a los $16.000.000 en transferencias bancarias y efectivo, además de un teléfono celular y una motocicleta. Para la transferencia del vehículo, el comerciante firmó el formulario 08.
En la audiencia, la representante del Ministerio Fiscal describió el accionar de los imputados: «Entre diciembre de 2025 y enero de 2026 dos conocidos por prestar sumas de dinero aprovecharon la necesidad económica de las víctimas. Por tal motivo, le otorgaron un préstamo informal de $6.000.000 mediante un acuerdo verbal donde les hicieron prometer intereses evidentemente desproporcionados con su prestación consistente en la devolución de $7.500.000 en cuotas mensuales, venciendo los 30 de cada mes más un interés punitorio de $60.000 por cada día de atraso (que posteriormente varió a la suma de $100.000). A partir del momento en que los damnificados comenzaron a sufrir atrasos en los pagos, los acusados iniciaron un plan sistemático de intimidación mediante llamadas y mensajes amenazantes de hostigamiento donde lograron doblegar la voluntad de los involucrados obligando a entregarles hasta la fecha una suma que asciende a los $16.000.000 en transferencias y efectivos, además, de una motocicleta obligando a firmar el formulario 08 y un teléfono celular».
Ruiz también se refirió a un episodio ocurrido a comienzos de este mes en el domicilio de las víctimas: «Actuaron junto a un tercero a través de un esquema de cobro extorsivo que incluyó el uso de una pistola para intimidar a una mujer, que se encontraba sola con un hijo de cuatro años, e intentaron ingresar a la fuerza a su vivienda».
Durante la audiencia, el comerciante afectado declaró: «Fueron muchos meses de miedo donde se fueron las ganas de proyectar. Es verdad que los conocía pero nunca consideré pasar esto. Hasta mi propio empleado no quiere trabajar por cómo me pegaron».
El juez interviniente consideró que los hechos investigados revisten carácter grave y reiterado, y destacó la magnitud del daño patrimonial. En consecuencia, resolvió hacer lugar al pedido de la Fiscalía y dispuso la prisión preventiva por 45 días para ambos hermanos.
Desde el Ministerio Fiscal confirmaron que la investigación continúa abierta y que otras dos personas vinculadas a la red de cobranza extorsiva ya fueron aprehendidas.