El efectivo de 23 años permanecía internado en estado crítico desde el 6 de octubre en el Hospital Centro de Salud. Un compañero, Benjamín Eduardo Díaz, está detenido con prisión preventiva hasta el 1 de diciembre.
La muerte de Nicolás Agustín Albaca Romano, policía tucumano de 23 años, fue confirmada este miércoles 14 de octubre. El efectivo permanecía internado en estado crítico desde el martes 6 de octubre, cuando recibió un disparo en una garita policial ubicada en la intersección de Charcas y pasaje Díaz Vélez, en la zona de El Bajo, cerca de la Vieja Terminal de San Miguel de Tucumán.
Tras el hecho, Albaca Romano fue trasladado de urgencia al Hospital Centro de Salud, donde fue intervenido quirúrgicamente y permaneció con asistencia respiratoria mecánica y pronóstico reservado. Pese a los esfuerzos del equipo médico, falleció este miércoles.
En el marco de la investigación judicial, fue detenido Benjamín Eduardo Díaz, otro efectivo policial, señalado como presunto responsable del disparo. La Justicia dispuso que el acusado permanezca con prisión preventiva hasta el 1 de diciembre, mientras avanzan las medidas destinadas a esclarecer lo sucedido.
El fallecimiento de la víctima constituye un hecho relevante para la investigación, aunque cualquier eventual modificación de la calificación penal deberá ser determinada por las autoridades judiciales.
Tras conocerse el deceso, allegados a Albaca Romano compartieron un mensaje en redes sociales. «Hoy nos toca despedir a un gran compañero, a un ser humano de enorme corazón, que durante su vida entregó lo mejor de sí en cada servicio», expresaron. En otro fragmento, señalaron: «Tu vocación, tu entrega y tu alegría dejaron una huella imborrable en todos los que tuvimos el privilegio de compartir camino contigo». La publicación concluyó: «Fuiste un ejemplo de esfuerzo, de valores y de amor por esta profesión. Hoy no solo te despedimos como un compañero de trabajo, sino como un amigo que siempre estará en nuestros corazones».