Un hombre de nacionalidad paraguaya murió tras recibir al menos diez disparos de fusil en un inmueble de la calle Armonía. Tres acompañantes resultaron heridos y permanecen internados. Los atacantes escaparon en dos motocicletas.
Un hombre identificado como Adán Bogarín Britez, de nacionalidad paraguaya, murió este [fecha del hecho] tras ser atacado a tiros en un inmueble ubicado en la calle Armonía, a pocos metros de su intersección con Larraya, en González Catán, partido de La Matanza. Según fuentes policiales, Bogarín Britez se encontraba al frente del lugar donde se comercializaban estupefacientes.
De acuerdo con la reconstrucción inicial, cuatro hombres armados arribaron al inmueble a bordo de dos motocicletas. Uno de ellos portaba un fusil y, sin intercambiar palabras con las personas que se encontraban en el interior, comenzaron a disparar. Bogarín Britez recibió al menos diez impactos de bala, uno de ellos en la frente, que le provocaron la muerte.
“Recibió 10 balazos y uno de los tiros fue en el medio de la frente. Dispararon con calibre .223, que son las que tienen los fusiles. Un hecho gravísimo”, señaló una fuente vinculada con la investigación al sitio Primer Plano.
Los investigadores establecieron que la víctima había llegado pocos minutos antes al lugar en un Volkswagen Gol Trend, acompañada por otros tres hombres que también fueron alcanzados por los disparos. Los sobrevivientes fueron trasladados de urgencia al hospital Simplemente Evita, donde recibieron asistencia médica.
El cuadro más delicado correspondía a Cristian Javier P., de 29 años, quien recibió un disparo en la nuca. Según la información médica difundida, el proyectil atravesó la zona y salió por uno de sus pómulos. Su estado fue considerado crítico.
Los otros dos lesionados fueron identificados como Esteban S., de 26 años, y Oscar L., de 22. Esteban sufrió heridas de arma de fuego en el brazo izquierdo y en ambas piernas, mientras que Oscar presentó lesiones en un glúteo, una mano y la pierna izquierda. Desde el centro asistencial informaron que estos dos últimos pacientes se encontraban fuera de peligro, aunque permanecían internados bajo observación y tratamiento.
La secuencia del ataque quedó registrada por una cámara de seguridad instalada en las inmediaciones, cuyas imágenes serán incorporadas a la investigación judicial. Según adelantaron fuentes policiales, después de efectuar los disparos, uno de los atacantes tomó un bolso que se encontraba en el inmueble y se lo llevó antes de escapar. Los investigadores todavía no pudieron determinar si contenía dinero, estupefacientes u otros elementos relacionados con la actividad que presuntamente se desarrollaba en el lugar.
La existencia de ese bolso y su sustracción constituyen aspectos relevantes para establecer el móvil del homicidio y determinar si se trató de una disputa económica, un enfrentamiento entre grupos vinculados con la comercialización de drogas u otro tipo de conflicto.
Otro dato que llamó la atención de los investigadores fue que el inmueble ya había sido denunciado por vecinos de la zona, quienes habían advertido sobre su presunto funcionamiento como punto de venta de estupefacientes. Pese a esas denuncias, el lugar continuaba funcionando hasta que se produjo el episodio.
Durante las tareas periciales, personal de Policía Científica encontró 20 vainas servidas correspondientes a municiones calibre .223, utilizadas habitualmente en determinados tipos de fusiles. El hallazgo reforzó la información inicial sobre el empleo de un arma larga durante la agresión y permitió establecer la magnitud de la balacera.
La investigación quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción Temática de Homicidios de La Matanza, encabezada por el fiscal Adrián Arribas. El representante del Ministerio Público dispuso distintas medidas destinadas a reconstruir la secuencia del crimen e identificar a los responsables. Entre las diligencias ordenadas se encuentra el relevamiento de las cámaras de seguridad instaladas en las calles cercanas, con el objetivo de determinar los movimientos de las motocicletas utilizadas por los agresores antes y después del ataque.
Los investigadores también buscan establecer si los atacantes conocían los movimientos de Bogarín Britez y si aguardaron su llegada al inmueble para concretar el ataque. Por el momento, la hipótesis de un ajuste de cuentas relacionado con el narcotráfico es una de las principales líneas de investigación, aunque todavía no fue confirmada judicialmente.
Los cuatro sospechosos lograron escapar a bordo de las motocicletas y permanecían prófugos, sin que hasta el momento se haya informado sobre detenciones vinculadas con el caso. Mientras la Fiscalía continúa reuniendo pruebas y analizando las grabaciones de seguridad, los investigadores intentan esclarecer las circunstancias del asesinato, identificar a los autores materiales y determinar qué motivó el ataque que dejó un muerto y tres heridos en González Catán.