Adriana del Valle Moyano, de 57 años, recorre las calles de barrio Sur vendiendo bolsas de basura. Desde hace un tiempo, encuentra cuidado y compañía en Cristina Luna y José Robles, un matrimonio que la asiste en su vida cotidiana.
Adriana del Valle Moyano tiene 57 años y vende bolsas en las calles para sobrevivir. Nació en el barrio 20 de Junio, en San Cayetano, y se crió en la calle desde los 10. Asistió a la escuela en el barrio Lola Mora hasta segundo grado y luego comenzó a pedir y trabajar para ayudar a su familia. Tiene 9 hijos y 28 nietos.
Actualmente, debido a la artrosis, se desplaza con un bastón. Recorre las calles de barrio Sur con una mochila naranja donde guarda las bolsas negras que compra en un local de la avenida Roca y vende en promoción: dos paquetes por cinco mil pesos.
Adriana encontró contención en Cristina Luna, de 75 años, conocida en el barrio como “Mamá Cora”, y su marido José Robles. Según relató Adriana, Cristina solía tener un comedor donde asistía a niños del barrio. “Ella me ha dado lugar en su casa. Cuando yo estaba enferma, ella me bañaba, ella me atendía. Mis hijos tienen su propia familia y yo encontré a esta mujer que me cuida junto a su marido. Ella es una madre para mí”, declaró Adriana.
Adriana describió su rutina diaria: se levanta a las seis de la mañana, desayuna mate con el matrimonio y luego sale a vender bolsas. Cuando no alcanza para el boleto de colectivo, que cuesta 1700 pesos, una persona le carga la tarjeta. Toma medicación para la artrosis y la presión: Actrón rojo, Diclofenac relajante y Losartan.
“Yo sueño con una casita propia por la edad y para no molestar. Ella me dice siempre que no me apure en irme: ‘Adriana, yo no te corro’”, afirmó Moyano. Agregó que Cristina le asegura que “nunca me ha faltado un plato de comida”.