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Espectáculos

El Festival Argentino de Historieta celebra su tercera edición en el Rojas

septiembre 4, 2026
Stand de libros en el Festival Argentino de Historieta

Desde hoy hasta el domingo, el Centro Cultural Rojas de Buenos Aires alberga la tercera edición del Festival Argentino de Historieta, con feria de libros, charlas, talleres y actividades gratuitas.

El Festival Argentino de Historieta (¡FAH!) realizará su tercera edición desde hoy a las 17.30 hasta el domingo en el Centro Cultural Rojas, ubicado en avenida Corrientes 2038, Ciudad de Buenos Aires. El sábado y el domingo el evento se desarrollará de 14 a 21. La entrada es libre y gratuita.

El encuentro es organizado por la comisión de historieta de la Cámara Argentina del Libro (CAL) y el Rojas, y se realiza en el marco del Día Nacional de la Historieta, que conmemora la publicación del primer número de El Eternauta en la revista Hora Cero, el 4 de septiembre de 1957.

Diego Rey, editor y uno de los organizadores del festival, declaró: “La primera edición fue en Adrogué y tenía otras características. A partir del año pasado, con la ayuda del Rojas y su infraestructura, pudimos acercarnos más a la idea que tiene la comisión de historieta de la CAL del festival. Esta edición intenta consolidar esa idea bajo los pilares de que sea diversa, para todo público, interdisciplinaria, libre y gratuita”. En la edición de 2025 participaron más de 7500 personas.

Rey también señaló: “Hay recambio y hay público que es fiel a algunas propuestas editoriales de los últimos años. Los grandes autores y sus obras siempre van a estar presentes, pero hay generaciones nuevas, premiadas internacionalmente, que tienen su público”. Además, destacó el carácter interdisciplinario de la historieta: “Se la puede ver en una adaptación audiovisual, en un ensayo, en una crónica periodística, en un fanzine de un artista plástico, en el diseño; por eso, apostamos a mostrar todos esos cruces en la medida que se pueda”.

La programación incluye una feria de libros con descuentos del 50% en bibliotecas, librerías y comiquerías; charlas con referentes de la historieta y la novela gráfica; talleres de viñetismo, guion y animación; un espacio de encuentro entre guionistas y dibujantes; y proyecciones de películas como “Asterix y Obelix: Misión Cleopatra”, en conmemoración del centenario del nacimiento de René Goscinny.

Entre los invitados especiales figuran Enrique Breccia, Quique Alcatena y Oscar Zárate. Breccia conversará el domingo con Juan Sasturain, y en la Fotogalería del Rojas se exhibirá una muestra de originales de El Sueñero. También participarán Carlos Gómez, Kundo Krunch, Isol, Alejandra Lunik, Fer Calvi, Pablo Vigo, Diego Agrimbau, Maite Diorio, Luciano Saracino, Daniel Duche, Jok, Diego Greco, Christian Montenegro, Agustina Casot, Juan Pez, Lucía Martínez Mayer y el colectivo Femiñetas. La programación completa está disponible en la cuenta de Instagram del festival.

Las editoriales participantes ofrecerán descuentos y promociones en títulos de Estudio Mafia, Hotel de las Ideas, Primavera Revólver, Comiks Debris, Comic.ar, Maten al Mensajero, Tren en Movimiento, Libros del Zorzal, La Editorial Común, Ovni Press, Pictus, Loco Rabia, Colihue, Libros del Zorro Rojo, Muchas Nueces y Fondo de Cultura Económica, entre otras. El evento cuenta con el apoyo del Instituto Francés, el Centro Cultural de España en Buenos Aires, el Archivo de Historieta de la Biblioteca Nacional, Latingráfica, Posca y la organización Viñetas Sueltas.

Enrique Breccia (1945) es pintor, historietista, guionista e ilustrador. Con su padre Alberto Breccia ilustró “La vida del Che” (1968) y colaboró en la segunda versión de “El Eternauta” (1969). Su obra más personal fue “El Sueñero”, publicada a mediados de los años 80. Trabajó para Marvel y DC en Estados Unidos.

Quique Alcatena (1957) es dibujante e ilustrador. Se desempeña en el ámbito editorial desde 1975, colaboró con Ediciones Récord, Abril, Columba, Producciones García Ferré y Colihue, y fue cofundador de la revista Hacha. Trabajó en Estados Unidos, el Reino Unido, Italia, Francia, Alemania e India.

Oscar Zárate (1942) es novelista gráfico residente en Londres desde hace más de cincuenta años. Es coautor de “Un pequeño asesinato” con Alan Moore, y de otras obras con Carlos Sampayo y Richard Appignanesi. Escribió y dibujó las novelas gráficas “The Park” y “Thomas Girtin, The Forgotten Artist”.

En declaraciones a LA NACION, los tres artistas respondieron consultas sobre el oficio y el futuro de la historieta.

Breccia afirmó: “Noto que se la valoriza más, pero en lo que respecta al trabajo en sí no cambió nada. El dibujante ilustra lo que el guionista escribe, y le guste o no lo escrito debe ilustrar lo mejor posible”. Sobre los consejos a nuevos historietistas, dijo: “Que aprenda a dibujar y a usar las herramientas del oficio. Que no crea que es un trabajo sencillo. Que no lo ‘romantice’ y que se lo tome en serio. Que trabaje duro y que evite la tentación de buscar atajos para terminar antes”.

Alcatena sostuvo: “El oficio siempre, pero siempre, estuvo sujeto a vaivenes, y uno tiene que aprender a convivir con ellos. Pero lo que no cambia es el amor al medio que tienen los que lo practican”. Sobre el dibujo a mano, declaró: “El dibujo a mano es un lugar de resistencia que muchos no planeamos abandonar”.

Zárate expresó: “Creo que lo más interesante que ha sucedido en los últimos veinte años en el mundo de la historieta es la llegada de las mujeres a este mundo creativo tan hermoso. Con una manera distinta de contar, movieron un poco las viejas estanterías con nuevas maneras de ver la vida”. Sobre el mercado internacional, dijo que “se va reduciendo, hay mucha competencia a través de los entretenimientos digitales y, ahora, la inteligencia artificial”. Añadió que, paradójicamente, “el nivel de las novelas gráficas hoy es cada vez mejor”.

Respecto de la inteligencia artificial, Breccia declaró: “Soy un dibujante de la vieja época, una especie de fósil viviente. Trabajo con cartulina, lápiz, plumín, pincel y tinta china, y cuando es a color uso acuarela o acrílico. No sé utilizar tecnología digital y si supiera tampoco lo haría ya que el resultado me resulta todo muy parecido, chato y uniforme. Le falta el alma que sólo puede dar el trabajo que sale de la cabeza y termina en las manos”.