El presidente de Lanús, Nicolás Russo, solicitó el reemplazo del director de Arbitraje de AFA y advirtió sobre un cambio en la relación con la conducción. Otras voces del oficialismo también expresaron críticas en los últimos meses.
En los últimos días, el malestar por el desempeño arbitral en el fútbol argentino se extendió a dirigentes históricamente alineados con la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Si bien las críticas habían sido recurrentes por parte de clubes opositores, ahora surgieron planteos desde el espacio que respalda al presidente Claudio Tapia.
El caso más reciente ocurrió en Lanús. Su presidente, Nicolás Russo, pidió la salida de Federico Beligoy, director nacional de Arbitraje de la AFA desde 2018. En declaraciones a radio La Red, Russo afirmó: “Todo el mundo se cuida de hablar. Yo hoy lo digo claramente: tiene que haber un cambio y tenemos que empezar por Beligoy, que es la cabeza”. Además, sostuvo que Beligoy “cumplió un ciclo” y advirtió que, aunque Lanús no se irá de la AFA, “la relación va a cambiar”.
El reclamo de Russo se originó tras la derrota de Lanús ante Boca por 1 a 0, en un partido en el que el club reclamó la expulsión de Leonardo Flores por una infracción sobre Sasha Marcich. El árbitro Pablo Dóvalo y el VAR, a cargo de Germán Delfino, sancionaron solamente amarilla.
Russo también mencionó que le transmitió su preocupación a Tapia: “Tapia volvió del Mundial 2022 con una imagen positiva altísima y en todas las canchas lo putean por los árbitros. Esto se lo he dicho a Chiqui: ‘Si no corregimos esto, estamos confundidos’”. Y agregó: “Tenemos a los mejores árbitros del mundo, pero hay un desmanejo que está provocando todo esto”.
Otro episodio reciente ocurrió con Guillermo Barros Schelotto, técnico de Vélez, club presidido por Fabián Berlanga, cercano a Tapia. Tras el empate ante Riestra, Barros Schelotto, expulsado durante el partido, ingresó a la conferencia de prensa sin autorización y manifestó su descontento con la actuación de los árbitros Nazareno Arasa y Diego Ceballos (VAR). El entrenador declaró: “Me da mucha tristeza que el partido no se haya resuelto en la cancha. Arasa y Ceballos tienen la responsabilidad de que Vélez no está puntero”. También solicitó que ambos no vuelvan a dirigir partidos de Vélez.
En noviembre de 2025, los dirigentes de Huracán Abel Poza y David Garzón se ausentaron de una reunión del Comité Ejecutivo de la AFA luego de un arbitraje de Nicolás Gariano ante Barracas Central, en el que el club cuestionó dos penales sancionados en contra. Además, el árbitro invitó a pelear al técnico Frank Kudelka después del partido.
Mario Leito, presidente de Atlético Tucumán, también expresó críticas por el arbitraje de Fernando Espinoza en un partido ante Instituto. En esa oportunidad, recibió una respuesta pública de Pablo Toviggino, tesorero de la AFA, y posteriormente bajó el tono de sus declaraciones. Más adelante, Leito impulsó el paro del fútbol argentino en rechazo a lo que consideraba una persecución judicial contra Tapia.
En enero de 2025, Matías Mariotto, presidente de Banfield, cuestionó al árbitro Sebastián Zunino tras un partido ante Estudiantes. Con el tiempo, Mariotto se alineó con la conducción de Tapia y formó parte de la comitiva que acompañó al presidente en la final entre River y Belgrano.
El caso de Russo se diferencia de los anteriores porque su reclamo no se limitó a un fallo puntual, sino que apuntó directamente contra la conducción del área de arbitraje y advirtió sobre un cambio en la relación institucional. Queda por observar si otros dirigentes del oficialismo adoptarán una postura similar en el futuro.