El Ente Cultural de Tucumán inaugurará el 66° Septiembre Musical con la puesta en escena de La Verbena de la Paloma, los días 3, 5, 6, 9, 10 y 13 de septiembre en el Teatro San Martín.
El Ente Cultural de Tucumán dará apertura oficial al 66° Septiembre Musical con la puesta en escena de La Verbena de la Paloma, una zarzuela del género chico español. La función avant premiere se realizará el jueves 3 de septiembre a las 21 horas en el Teatro San Martín.
Las funciones para todo el público están programadas para los días sábado 5, domingo 6, miércoles 9, jueves 10 y domingo 13 de septiembre. Las funciones de miércoles, jueves y sábados serán a las 21 h, mientras que los domingos comenzarán a las 20 h. La entrada general tendrá un valor de $10.000, con promoción 2×1, y las localidades serán numeradas.
El Septiembre Musical, uno de los festivales más antiguos del país, celebra 66 años de historia y durante más de un mes desplegará su programación en distintos puntos de la provincia. La propuesta incluirá espectáculos de lírica, música sinfónica, folklore, tango, jazz, rock y música urbana.
Una producción tucumana
Con música de Tomás Bretón y libro de Ricardo de la Vega, La Verbena de la Paloma se estrenó en 1894. Para esta ocasión, el Ente Cultural reunirá a sus cuerpos artísticos y a solistas líricos tucumanos. Participarán la Orquesta Estable, el Coro Estable dirigido por Silvio Seballos, el Ballet de la Sociedad Española dirigido por Sandra Maldonado, el Elenco de Variedades y el Elenco de Teatro de Adultos Mayores del Ente Cultural.
La puesta contará con vestuario y escenografía de época. La dirección general estará a cargo de Jorge Bulacia Soler, con Soledad Alastuey como régisseur, Carolina Terraf como asistente de dirección de escena y Ana María Ternavasio como maestra preparadora pianista. La escenografía será de Sofía Seidán y María Lombana; el diseño de iluminación de María Stefani; el vestuario de Pablo Cabrera; la caracterización de Willians Morel; la peluquería de Juliana Olivera; las visuales de Daniel Molina; y Franco Ocampo como maestro interno de escenario y apuntador.
Elenco
Los roles principales serán interpretados de manera alternada por artistas tucumanos:
- Julián (tenor): Ramón Poliche / Imanol López Argañaraz.
- Hilarión (barítono): Oscar Zamora / Luis Diez.
- Seña Rita: Andrea Bulacio (soprano) / Claudia Manrique (mezzosoprano).
- Susana (soprano): Mariana Pacios / Josefina Viejobueno.
- Don Sebastián (barítono): Agustín Estigarribia / Patricio Racedo.
- Casta: Constanza García (soprano) / Sofía Ascárate (mezzosoprano).
- Cantaora (soprano): Paula Mercado / Sofía Singh.
- Tía Antonia (mezzosoprano): Manina Aguirre.
- Tabernero (bajo): Sergio Destassio.
- Sereno (bajo): Fernando Valero.
- Guardias: Richard Mendoza (tenor) / Andrés Guerrero (bajo).
- Porteros: Fernanda Monteros, Emilia Suárez y Nahuel Guzmán (bajo).
- Inspector: Alo Casañas.
También participarán César Omar Gómez, Fredy Mario Perea y Juan Carlos Torres del Grupo de Teatro de Adultos Mayores; y Fabio Velázquez y Gonzalo Veliz del Elenco de Variedades.
La obra
Ambientada en Madrid durante las celebraciones de la Virgen de la Paloma, la obra narra los celos del joven cajista Julián por Susana, una chulapa. La historia incluye personajes como Don Hilarión, el boticario Don Sebastián y la Tía Antonia.
La régisseur Soledad Alastuey explicó: “La Verbena de la Paloma es una obra breve, pero en su aparente sencillez contiene un mundo entero. Reúne en poco más de una hora música, teatro, humor, personajes, conflictos y el retrato vivo de una sociedad. Tomás Bretón y Ricardo de la Vega construyen una noche de verbena en la que una historia de celos y amores se convierte en mucho más que una anécdota. Las calles de Madrid, sus personajes populares, sus códigos, sus excesos y sus contradicciones entran en escena y adquieren una enorme fuerza teatral”.
Alastuey también destacó el papel de la música: “Los ritmos populares, los chotis, los pasodobles y los diferentes ambientes no funcionan solamente como acompañamiento, sino que ayudan a definir a los personajes y a hacer avanzar la acción. En esa aparente ligereza hay una escritura musical de gran riqueza, capaz de dialogar con la tradición y, al mismo tiempo, anticipar formas que tendrán una enorme influencia en el teatro musical español”.
“Quizás allí radique la verdadera grandeza de La Verbena de la Paloma: en hacer parecer fácil lo que no lo es. En convertir una historia cotidiana en un retrato colectivo; una noche de fiesta, en un pequeño universo; y el humor, en una forma de observarnos. Más de un siglo después de su estreno, la verbena sigue abierta. Y sus personajes —con sus amores, celos, deseos, prejuicios y conflictos— todavía tienen algo que decirnos”, concluyó.