El vocero presidencial Manuel Adorni dejó su cargo luego de que el Ejecutivo evaluara el impacto de una posible moción de censura en el Congreso y tras conocerse denuncias sobre el uso de tarjetas de empleados para compras personales.
El Gobierno confirmó la salida de Manuel Adorni como vocero presidencial. Según fuentes oficiales, la decisión se tomó luego de que el Ejecutivo evaluara el riesgo de que el Congreso aprobara una moción de censura en su contra. En las últimas semanas, Adorni había presentado su renuncia en varias ocasiones, pero el presidente Javier Milei y su hermana Karina Milei se la habían rechazado.
El cambio de postura se produjo después de que la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, hablara con la senadora Patricia Bullrich. Bullrich advirtió que la oposición tenía preparado un golpe al Gobierno en la sesión del miércoles. “Ya está, no podemos dejar que lo ejecuten, pero esperemos a que vuelva Javier al país”, ordenó Karina Milei, según fuentes del Ejecutivo.
Otro factor que influyó fue la información publicada por el diario La Nación, que indicaba que Adorni habría comprado aparatos para videojuegos con tarjetas de crédito de empleados del área de Vocería Presidencial. Adorni desmintió las versiones, pero Karina Milei constató que la información tenía respaldo en el expediente judicial. “Siempre nos dijo que era todo mentira, evidentemente nos mintió”, declaró una fuente del karinismo.
La salida de Adorni también implicará cambios en su equipo. Según una fuente inobjetable, “vuelan todos”, excepto Ignacio Devitt, secretario de Asuntos Estratégicos, quien fue cobijado por Karina Milei y los Menem.