La intendenta Rossana Chahla encabezó la presentación de la “Estrategia de Eficientización del Transporte Público Urbano de Pasajeros”, elaborada a partir de un diagnóstico con empresarios, choferes, usuarios y especialistas. Según el municipio, entre el 15% y el 18% de los vecinos utiliza el colectivo como medio principal de movilidad.
La intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, presentó este viernes la “Estrategia de Eficientización del Transporte Público Urbano de Pasajeros”, un plan elaborado por la Municipalidad con el objetivo de modificar el servicio de transporte público. La iniciativa busca atender a los “usuarios insatisfechos” y recuperar a aquellos que dejaron de utilizar el colectivo.
El plan surge de una mesa de trabajo iniciada hace más de un año con representantes de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT), la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y el Frente de Organizaciones en Defensa de los Consumidores y Usuarios (FODECUS). También participaron los especialistas en movilidad urbana y transporte público María Julieta Daffonchio y Facundo Benegas.
Durante la presentación, Chahla afirmó: “Hay una decisión política de transformar nuestro sistema. Hay que dar una solución en forma inmediata”. También señaló que “entre el 15% y el 18% de los sanmiguelinos utiliza el colectivo como principal medio de movilidad. Son miles de vecinos que necesitan un servicio más previsible, más seguro y con mejores frecuencias, y les debemos una respuesta”.
El diagnóstico elaborado por el municipio identificó recorridos superpuestos, sectores con oferta excesiva, barrios con servicio insuficiente y líneas con trayectos extensos que cruzan la ciudad de norte a sur o de este a oeste. También se detectaron paradas separadas por menos de 150 metros en algunas zonas del centro, lo que alarga los viajes y aumenta el consumo de combustible.
En el aspecto organizativo, el informe señala una “organización empresarial fragmentada”, con operadores que participan en varias líneas, permisos pendientes de formalización y una alta dependencia de compensaciones económicas. Además, se menciona la falta de información completa y verificable sobre los costos reales de funcionamiento.
Chahla expuso las líneas de acción del plan: eficiencia operativa, transición a energía renovable, transparencia y control, y diálogo con los actores del sistema. Sobre la eficiencia, sostuvo: “Eficientizar no significa retirar al Estado ni reducir el servicio. Significa utilizar mejor cada recurso para prestar un mejor servicio”.
En materia de transparencia, la intendenta declaró: “Cada peso destinado al transporte debe poder medirse, controlarse y explicarse. Los vecinos tienen derecho a saber cómo se administran los fondos destinados al transporte”.
La secretaria de Gobierno de la Municipalidad, Camila Giuliano, explicó que el estudio dividió el área urbana en zonas y propuso una reorganización de la red en siete sectores funcionales. Según Giuliano, esta configuración permitiría “el ahorro del 20% de los kilómetros recorridos”.
La especialista María Julieta Daffonchio indicó: “Un primer diagnóstico muestra líneas superpuestas, recorridos sin pasajeros. Vemos, por un lado, una sobreoferta y, por el otro, una demanda que no cumple con las expectativas del servicio”. El especialista Facundo Benegas destacó el análisis de los datos del sistema SUBE y sostuvo que la propuesta es “un disparador” para un trabajo de meses con todos los actores involucrados.
Tras la presentación, se abrió un plazo de 30 días para recibir observaciones y aportes. La próxima reunión de la mesa de trabajo está prevista para dentro de 30 días.