Martín Guzmán inicia su actividad en Washington y se reúne hoy con el Banco Mundial antes de ver al FMI

Tras su paso por Nueva York y su encuentro con un grupo reducido de inversores, el ministro de Economía mantendrá un encuentro con autoridades de ese organismo de crédito. Desde mañana habrá agenda con el Fondo Monetario.

Tras una primera escala en Nueva York en la que se reunió con académicos y con un puñado de inversores, la agenda de Martín Guzmán continuará desde hoy en Washington, donde sostendrá en las próximas horas una reunión con autoridades del Banco Mundial, como previa al cara a cara con funcionarios del Fondo Monetario Internacional para destrabar la negociación por un nuevo programa financiero, la misión principal por la cual el ministro de Economía viajó a los Estados Unidos.

Los primeros dos días de actividad del jefe del Palacio de Hacienda en Manhattan estuvieron enmarcados en las expresiones, más o menos públicas, de ejecutivos de fondos de inversión que manifestaron su reclamo por cómo encaró Guzmán los encuentros en Wall Street y su escepticismo por los próximos pasos de gestión económica del Gobierno nacional.

No se conocieron actividades de carácter público de Guzmán y su comitiva durante el fin de semana que pasó en Nueva York, en medio de un marcado hermetismo de distintos voceros del Palacio de Hacienda consultados por Infobae.

En el último día de la semana pasada, Guzmán encabezó una reunión en el consulado argentino en la que participaron un grupo de inversores reducido, entre los que estuvieron altos ejecutivos como el de Monarch Alternative Capital LP, Ian Glastein; el vicepresidente de Contrarian Capital Management LLC, David Fink; el director gerente de Fintech Advisory Inc, Andrés Lederman; y el presidente de Greylock Capital Management LLC, Hans Humes, Pilar Tavella y Sebastián Vargas, economista jefe para Argentina y director de estrategias de deuda para América Latina de Barclays, respectivamente.

Todos los ejecutivos de Wall Street consultados por Infobae expresaron una mezcla de asombro por el viaje del ministro en este contexto de pandemia –en el que se han suspendido todas las reuniones con funcionarios extranjeros– y ratificaron el escaso o nulo interés de los inversores en invertir en deuda argentina, pese a sus bajos precios.

“La visión sobre Argentina es muy, muy negativa, mas allá de las personalidades. En 15 años nunca vi un desinterés tan marcado. De Guzmán la visión es mas bien negativa, pero el problema es más extendido”, consideró un representante de un centro de estudios ligado al mercado inversor de Nueva York.

En este sentido, el socio de AdCap Javier Timerman aseguró que no entiende la estrategia de Guzmán. “No se comprende eso de reunirse con fondos interesados en el largo plazo; en Wall Street los fondos son oportunistas, no son de corto o largo siempre; hacer una diferencia entre los tenedores de bonos argentinos me parece que genera irritación”, dijo.

Washington: antes del FMI, el Banco Mundial

Luego de ese sabor agridulce que dejó entre los inversores el paso de Guzmán por Nueva York, desde este lunes comenzará el segundo capítulo de la gira por los Estados Unidos. La primera parada será el encuentro que sostendrá con autoridades del Banco Mundial, un organismo de crédito dependiente del FMI y que suele prestar dinero a los países para el desarrollo de proyectos de infraestructura o de inclusión social.

Según explicaron fuentes del Banco Mundial a Infobae, el presidente de la entidad, David Malpass, no participará de la reunión con Guzmán.

El ministro será recibido, entonces, por el vicepresidente para América Latina del Banco Mundial, Felipe Jaramillo, el director de Operaciones, Axel van Trotsenburg, y el representante ante la Argentina, Jordan Schwartz.

Según explicaron fuentes del Banco Mundial, este lunes no asistirá a la reunión el presidente de la entidad David Malpass.

Actualmente la cartera de préstamos que tiene el Banco Mundial con la Argentina ronda los USD 7.000 millones, dividida básicamente en proyectos sociales, de salud e infraestructura. En una entrevista reciente con Infobae, Schwartz afirmó que el objetivo del organismo en su trabajo con la Argentina es “acompañar inversiones para expandir la provisión de servicios básicos, como agua, saneamiento y vivienda, y mejorar el acceso a estos servicios para las comunidades más pobres”, dijo.

Además, mencionó que forma parte de los proyectos prioritarios “apoyar a los hogares vulnerables a través de programas de protección social como la AUH o programas de salud; e invertir en programas que contribuyan a una recuperación económica sostenible, como aquellos que generan empleo, mejoran la conectividad o la movilidad, de personas y bienes, en un país tan extenso como la Argentina”, comentó. Para este año, aseguró Schwartz, el Banco Mundial espera “invertir en el transporte urbano metropolitano, especialmente el ferrocarril”.

El Banco Mundial se había pronunciado a principios de mes sobre la crisis argentina y la necesidad de acordar un nuevo programa financiero con el Fondo Monetario. Consultado sobre la posibilidad de un “perdón” de la deuda como la que fomentan los organismos internacionales para las economías más pobres, David Malpass dijo esa política no aplica para casos como Argentina o Ecuador que no tienen acceso al mercado de capitales internacional.

“La idea central de la iniciativa del G20 está dirigida a los países más pobres del mundo. Argentina enfrenta desafíos específicos en la reestructuración de su deuda y también, puedo decir, en términos de las políticas como nación para superar las diversas crisis de deuda”, apuntó el presidente del Banco Mundial.

“En realidad -corrigió- las décadas de crisis de deuda que han plagado a Argentina, para entonces pasar a un entorno más estable con políticas gubernamentales que apoyan el crecimiento y la inversión. Esos son desafíos importantes y de cierta forma distintivo de la Argentina debido al tamaño de la deuda”, consideró Malpass.

Jaramillo, que estará presente hoy en el encuentro con Guzmán, señaló: “Todos sabemos que la situación de Argentina es difícil debido a la deuda y que es muy importante que puedan alcanzar con éxito un programa con el FMI este año. Y estamos tratando de ver cómo podemos ayudar”.

“Creo que la gran tensión es la necesidad importante de aumentar más la inversión en la economía y hacerla más competitiva, y al mismo tiempo encontrar financiamiento no inflacionario, y eso es muy difícil en ese contexto. Creo que el acuerdo de los tenedores de bonos privados fue un muy buen primer paso que han dado. Y estamos tratando de ver cómo podemos apoyar desde el Banco Mundial”, apuntó Jaramillo.

Desde el martes comenzarán los encuentros con los funcionarios del FMI. Ese día, según informó el organismo financiero, tendrá lugar la primera reunión entre Guzmán y la vicedirectora para el Hemisferio Occidental, Julie Kozack, y el jefe de la misión argentina, Luis Cubeddu, junto al representante del país ante el organismo, Sergio Chodos.

En lo que va del año, será la primera aproximación del Gobierno hacia el FMI en un contacto con las autoridades del nivel más alto. Quien quedó fuera de la reunión es Alejandro Werner, director del Hemisferio Occidental, un funcionario que fue una de las caras visibles de los fallidos acuerdos entre el organismo y el Gobierno de Mauricio Macri en 2018.

Guzmán intentará destrabar la resolución de un programa financiero que pueda rediseñar el calendario de devolución de los USD 45.000 millones que prestó el Fondo Monetario y establecer un programa de medidas consensuado entre las dos partes. En sus últimas apariciones públicas, el vocero del organismo Gerry Rice lo dijo con claridad: “Estamos esperando que Argentina presente su plan económico”.

El martes llegará el momento de la reunión y la foto con la directora gerente Kristalina Georgieva, con quien Guzmán cultivó una relación de elogios mutuos en el último año, pero con quien deberá sentarse a definir cuáles serán en definitiva los próximos pasos en la negociación. Uno de esos elementos centrales será el calendario de trabajo y si es viable conseguir un acuerdo en mayo -la fecha que había propuesto el ministro de Economía-, o después de las eleccciones presidenciales.

Fuente: Infobae

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